Ambición

Por Orlando Henríquez

Bien hemos dicho, en esta misma columna, que el Presidente Lobo ya tenía sus planes elaborados tras ser soñados, desde que era joven y los fue preparando para cuando estuviera en edad suficiente y el destino le cediera el paso hacia la oportunidad de llevarlos a la práctica. Los hados y su fuerza de voluntad decidieron que se manejara en el camino de la política del diálogo, como primer paso para resolver la infinidad de asuntos que se presentaran en la misma senda; tal quehacer le trajo a futuro algunas contrariedades pues sus correligionarios, máxime cuando llegó a la cima cuando fue benevolente con los demás grupos políticos y decidió incrustar en el suyo ministerial a algunos políticos, con su cauda de seguidores, ajenos al nacionalismo, que esperaba estar en los mandos a fuer de haber ganado las elecciones y así debía ser por tradición. A continuación hubo de dedicar mucho del tiempo a buscar buenas relaciones internacionales pues muchos países decidieron estar en contra de Honduras y su régimen democrático y trataron de ahorcarlo mediante sanciones de los organismos internacionales, quienes retiraron sus ayudas financieras, como medio de colaboración e intimidación que fue intencionalmente inadvertida por el principal aliado hondureño que permitió fuéramos vejados sin extender su ayuda hacia nuestro lado.

Grupos internos armaron manifestaciones y se dedicaron al pillaje para poner más en precario a la nación, pero el Presidente supo sortear todas las trampas que se le colocaron y actualmente estamos corriendo una etapa de calma puesto que casi la totalidad de países que lo adversaron, a la fecha están rectificando su actitud anterior.

La economía, anteriormente a punto de quebrar, ha recobrado buena parte de su vitalidad y el comercio se solidifica, mientras las partes buscan un entendimiento que salve el sistema educativo, aún cuando todavía hay mucho qué rescatar.

Una reunión de inversores extranjeros ha sucedido recientemente y las esperanzas son muchas en cuanto a qué obras aprovechar en el interés de invertir.

El crimen y el bandolerismo continúan casi con la misma fuerza que antes de ahora, pero hay una enorme voluntad de revertir la situación y las fuerzas policiales han sido cambiadas en bastante de sus números, en busca de una mejor organización que tenga la suficiente competencia para luchar contra aquel flagelo.

Actualmente, tras obras de menor cuantía y ayudas en bonos dirigidos al sector más pobre comienza a cuajar uno de sus sueños cual fue el adelanto de su departamento casi natal: Olancho, en donde se ha comenzado a levantar la represa Patuca III, que significa ni más ni menos que buena parte del adelanto de aquellas tierras que esperan impacientes la mano del hombre, en labor científica, para volverse un emporio de riqueza.

Patuca III liberará, en mucho, de la mano de obra en las labores olanchanas pues la electrificación abrirá las puertas a nuevas ocasiones de prosperidad mediante la producción empresarial, como una de sus partes; y en otras los métodos modernos de producción en general estarán a la mano de los interesados, de igual manera que nacerán poblados con mayor prosperidad de acuerdo con el empuje de sus nativos y extranjeros venidos a invertir.

Con más calma, el otro ideal de Pepe Lobo: El ferrocarril interoceánico que partiendo de Amapala se adentre en tierras de Valle, Morazán, Olancho, Choluteca y Trujillo comienza a ser una realidad cuando se están firmando los documentos para señalar la vía de tránsito para tal promesa de redención, que es labor de gigante y de soñador que ve cómo se están plasmando las ansias de prosperidad que un ciudadano puede tener para con su patria llevándolas a cabo como realidad. Basta cerrar los ojos e imaginar la epopeya de un ferrocarril moderno saliendo desde el puerto de Amapala, cruzando el puente que unirá a la isla con tierra firme para después lanzar su alarido de prevención y anuncio que va tras el paso llevando civilización, adelanto y prosperidad.

¿Qué más podemos pedirle a un presidente de la República si ello va unido, como consecuentemente tiene que ser, a una educación envidiable, para honor de los maestros y contento presidencial y una disminución de la pobreza que hable del contento familiar cuando sus miembros están preparados para sobrevivir y para dar más educación a los que vienen, como un pasaporte de liberación de la inteligencia?