Campesinos marchan por solución al conflicto agrario

TEGUCIGALPA.– Decenas de labriegos de varias organizaciones campesinas marcharon por la capital para exigir un acuerdo definitivo sobre el conflicto agrario que se vive en el Bajo Aguán y otras zonas del país.

Los campesinos aseguraron que si no hay una pronta solución al problema agrario, emprenderán algunas medidas de presión en el Bajo Aguán.

La movilización comenzó a las 10:00 de la mañana en la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (UPNFM), de Tegucigalpa, trasladándose a las cercanías de Casa de Gobierno hasta culminar en los bajos del Congreso Nacional donde exigieron la aprobación de una nueva ley de reforma agraria.

“Tierra sí, violencia no”, “sin reforma agraria no hay seguridad alimentaria”, decían alguna de las pancartas que sobresalían entre la cantidad de agricultores que viajaron de varios departamentos del país para manifestarse.

El miembro de la Asociación Nacional de Campesinos de Honduras (Anach), Eugenio Herrera, manifestó que en el campo no pueden trabajar debido a que si los miran con sombrero los quieren matar y prefieren no salir de sus casas.

DERECHOS HUMANOS

Por su lado, el coordinador de Vía Campesina en Honduras, Rafael Alegría, exigió mayor presencia de las instituciones defensoras de los Derechos Humanos en el Bajo Aguán y así deducir responsabilidades.

“Exigimos que se paren los asesinatos en el Bajo Aguán y que la señora Ana Pineda y Sandra Ponce como defensoras de los Derechos Humanos se movilicen a esas zonas y conozcan las realidades que viven los compañeros campesinos”.

Además demandaron que se entreguen las hectáreas de tierras a los trabajadores del campo y que los empresarios se queden con las industrias “porque la tierra en las últimas décadas se ha concentrado en unas pocas manos”.

En los próximos días presentarán ante el Congreso Nacional un anteproyecto de Ley de reforma agraria que contemple acceso a la tierra, preservación de los recursos naturales, asistencia técnica, sistemas de comercialización y una transformación agraria, porque hay unos 520 mil campesinos que no tienen una parcela para trabajar.

Alegría apuntó que es urgente un desarme general en todo el Bajo Aguán, para evitar los enfrentamientos y si no se toman soluciones las medidas de presión se harán sentir en Colón. (YB).