Ortega, el exguerrillero que se aferra al poder

MANAGUA . – El presidente nicaragüense Daniel Ortega, quien busca la reelección para un tercer mandato, es un exguerrillero volcado a la religión con tintes mesiánicos, que hace alianzas tanto con el mandatario venezolano Hugo Chávez como con el FMI, empresarios y derechistas.

A una semana de cumplir 66 años, Ortega enfrentará las elecciones presidenciales del domingo con la consigna de afianzar, en otro periodo de cinco años, una Nicaragua «cristiana, socialista y solidaria».

Su lema de campaña, según analistas, refleja la metamorfosis de Ortega y del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), líder de la revolución que derrocó en 1979 a la dinastía de los Somoza, para instalar un gobierno socialista que emprendió masivas campañas de alfabetización y confiscó propiedades.

Apoyado e inspirado por Cuba y la ex Unión Soviética, Ortega gobernó durante los años 80, en plena Guerra Fría, enfrentado a los «contras», armados y financiados por Estados Unidos.

Derrotado en las urnas en 1990, y tras 17 años de gobiernos derechistas que aplicaron duros ajustes económicos, Ortega volvió al poder en 2007 vistiendo camisas blancas y rosadas, en vez del verde olivo de guerrillero, dispuesto a pactar con quien fuese necesario, incluso con antiguos enemigos, para poder gobernar.

Tildado de autoritario y corrupto por sus opositores, Ortega es apoyado por sectores humildes a los que beneficia con subsidios y planes de asistencia social, financiados con la cooperación millonaria de Chávez.

Tras años en unión de hecho, en 2005 se casó con la poetisa Rosario Murillo, su jefa de campaña y vocera. Ortega reconoce que su esposa es una suerte de «Primer Ministro», que, según opositores y allegados, maneja «las riendas» del Gobierno.

Hijo de un zapatero y una maestra, es el mayor de cuatro hermanos y se interesó en la política a los 15 años para luchar contra el régimen de Somoza. Estuvo siete años preso y salió en libertad tras una acción guerrillera en 1974.

Tiene seis hijos con Murillo y otro de una relación anterior con la exguerrillera Leticia Herrera. Adoptó tres hijos de su actual esposa, entre ellos Zoilamérica. (AFP)