Ortega se encamina a reelección en Nicaragua

MANAGUA.- El presidente de Nicaragua, el izquierdista Daniel Ortega, se encamina a su reelección este domingo en unos comicios en los que la OEA denunció obstrucciones a su labor de observación, y la Unión Europea «trampas» y «trabas inexplicables».

Ortega, del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FLSN), era el favorito con un 48% de intención de votos, 18 puntos más que el empresario radial Fabio Gadea.

Ortega, del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FLSN), era el favorito con un 48% de intención de votos, 18 puntos más que el empresario radial Fabio Gadea, del Partido Liberal Independiente (PLI), según la última encuesta de Cid Gallup previo a la elección.

Al mando del segundo país más pobre de América, Ortega, aliado del presidente venezolano, Hugo Chávez, tiene el respaldo de sectores humildes que se beneficiaron con los planes de asistencia financiados con la cooperación de Caracas, de 500 millones de dólares anuales.

Las votaciones, a las que estaban convocados 3,4 millones de nicaragüenses para elegir además a 90 diputados, concluyeron a las 18H00 locales (00H00 GMT del lunes), en una jornada salpicada de acusaciones mutuas de entre los partidos y trabas en la labor de los observadores.

«Hemos tenido dificultades» porque la «libre circulación y libre acceso se han visto limitados en algunos casos», dijo el ex canciller argentino Dante Caputo, jefe de la misión de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Caputo afirmó que los observadores fueron «impedidos» de entrar en un 20% de 52 mesas que fueron seleccionadas como casos testigo, sin precisar quiénes obstruyeron su labor, aunque dijo esperar que las autoridades electorales las garantizara acceso al escrutinio.

El Consejo Supremo Electoral (CSE), con una mayoría de magistrados afines a Ortega, ha «puesto demasiadas trabas a veces inexplicables». «No sé por qué tanta opacidad y trampas en un proceso que debería ser libre», dijo el jefe de la misión de observadores de la Unión Europea (UE), Luis Yáñez

La votación, custodiada por 20.000 policías y soldados, estuvo antecedida por choques entre sandinistas y opositores -que dejaron dos decenas de heridos- y protestas de personas que no tuvieron su cédulas para votar.

«Esta votación va ser muy alta para el Frente Sandinista, porque es la primera vez que se da una votación sin miedo» a favor de un sandinismo que demostró que puede gobernar en paz, dijo tras sufragar el mandatario, quien el viernes cumple 66 años.

Su postulación levantó controversia tras ser habilitada por una Corte Suprema de Justicia con mayoría de jueces sandinistas, pese a que la Constitución prohíbe la reelección consecutiva. Un eventual triunfo genera resquemor en sus críticos, que temen se perpetúe en el poder.

Al votar, Gadea, de 79 años, adelantó que reconocerá los resultados cuando «se cuente el último voto»; en tanto que el ex presidente Arnoldo Alemán, líder del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), de 65 años, y quien figura con 11% de la intención de votos, afirmó que no considera «legal ni legítima» una reelección de Ortega.

Los nicaragüenses, cuya historia ha estado marcada por guerras, intervenciones estadounidenses y dictaduras, están más preocupados por la pobreza, que agobia al 45% de los 5,8 millones de habitantes, y el subempleo (53%), que por las denuncias de ilegalidades.

«Daniel está cambiando las cosas ‘al suave’, ayudando al pobre», dijo a AFP el taxista Manuel Ruíz. Pero otro elector, José Parrales, vendedor de helados de 53 años, declaró haber votado por Gadea por «un nuevo gobierno que traiga trabajo para no vivir en la miseria».

A diferencia de su gobierno de los 80, Ortega estabilizó la economía (creció 4,5% en 2010), dejó negociar a los empresarios y tuvo buena relación con los organismos financieros y con Washington.

La oposición, sin propuestas claras frente a la maquinaria del sandinismo y fragmentada -además de Gadea y Alemán hay otros dos candidatos liberales con menos de 1% de intención de voto-, parece limitada a aspirar a aumentar su presencia legislativa en el Congreso, de 90 diputados. AFP