Bodeguero de 4ta estación hacía fiesta con las armas oficiales y decomisadas

TEGUCIGALPA.- A la par de la Cuarta Estación de Policía, del barrio Belén, en Comayagüela, funciona una de las tres casas de empeño donde se encontraron armas oficiales y algunas decomisadas por parte de los agentes de seguridad.

Este contrato de empeño comprueba como el policía Víctor Manuel Zelaya Suazo, conseguía dinero empeñando las armas del Estado.

El ministro de Seguridad, Pompeyo Bonilla, informó en una conferencia de prensa, ofrecida en la Casa de Gobierno, que habían desaparecido 20 armas de la posta de Belén, entre incautadas y nacionales y que estaban bajo la responsabilidad de esa jefatura policial.

Para confirmar la denuncia, el equipo de investigación de LA TRIBUNA, constató por medio de contratos de empeños, que quien se dedicaba a empeñar las armas era el policía Víctor Manuel Zelaya Suazo, jefe de bodega de posta policial de Belén.

Hasta el momento, la Dirección Nacional de Asuntos Internos (DNAI), de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) y el Ministerio Público (MP), han detectado tres locales de donde se han recuperado 9 pistolas.

CASAS DE EMPEÑO

“Empeños Soriano”, en este establecimiento comercial, ubicado en una calle de tierra al costado izquierdo de la posta policial, las autoridades encontraron cuatro armas nacionales y supuestamente las habían empeñado entre 4,000 y 5,000 lempiras.

Los agentes de Asuntos Internos le cayeron ayer a las casas de empeño donde se encontraron las armas.

Al parecer, el dueño del negocio, Luis Armando García, por las cercanías de su local, le tenía confianza al elemento policial, ya que le había recibido varias armas.

El segundo local, es “Empeños Jasmine”, ubicado en el bulevar del norte, a unos 200 metros de la sede policial, donde se encontró un arma de la Policía Nacional y otra que se desconoce su procedencia, supuestamente decomisada.

Y las otras tres pistolas, fueron decomisadas en “Empeños Laze”, siempre en el barrio Belén y donde el mismo agente, Zelaya Suazo, llegó a depositar las armas a cambio de dinero.

Un contrato de empeño en manos de LA TRIBUNA, comprueba cómo el 6 de mayo anterior, Zelaya Suazo llegó a empeñar una pistola con cargador policial por 5,000 lempiras y jamás llegó a retirarla, acumulando un total de 3,000 lempiras de intereses.

ORDEN

Los dueños de los negocios de empeños también podrían ser sancionados por dar dinero a cambio de armas del Estado e ilegales.

El relato de uno de los dueños de los negocios de empeño establece que en esa acción ilícita podría estar involucrados oficiales del alto mando de la estación policial, debido a que el elemento llegaba diciendo que “por órdenes de mi capitán”.

“Las veces que vino me dijo que… dice mi capitán que le acepte esta pistola, en 15 días la vamos a sacar…, le di 5,000 lempiras pero nunca vino a sacarla y ni a pagar los intereses que estaba acumulando”.

Agregó que “unos meses después el mismo policía, llegó todo apresurado y con otra pistola, pero esa no era de la policía, y le pidió la misma cantidad de dinero, sin firmar ningún recibo y tampoco presentó el permiso de portación”.

“Nosotros lo hicimos porque se supone que son la autoridad y como población tenemos que respetarlos y colaborar con ellos, pero nunca nos imaginamos que nos meteríamos en este problema”, refirió.

LA TRIBUNA constató que en la zona funcionan alrededor de unas 15 casas de empeños y consultando a algunos de los dependientes se constató que en varias ocasiones, los policías les ofrecieron armas del Estado y particulares, pero no las aceptaron por temor de incurrir en un delito.

INTERVIENEN

En el negocio “Empeños Soriano” se encontraron mayor cantidad de armas, debido a que queda junto a la cuarta estación.

Alrededor de las 3:30 de la tarde de ayer, cuatro agentes de investigación de Asuntos Internos y con órdenes del Ministerio Público, intervinieron las casas de empeños para confirmar el proceder delictivo del policía.

De forma discreta y amigable los investigadores comenzaron a indagar a los propietarios, quienes asustados y con cara de preocupación aportaron con lo solicitado y justificaban que lo único que hicieron fue creer en la autoridad.

Una de las empleadas se quejó que “ese hombre es un pícaro… vale más que es policía, porque si no lo fuera… nos ha metido en problemas y sin ninguna necesidad, cómo vamos a confiar en ellos”.

Mientras dialogaban con los apenados dueños de los negocios, los agentes confirmaban que las pistolas eran “Prieto Bereta-Cz” y que fueron depositadas en empeño este año.

Estimaciones de las unidades de investigación establecen que por el empeño de las 20 armas, el policía Zelaya Suazo y otros posibles involucrados, pudieron haberse embolsado unos 100,000 lempiras.

Las indagaciones y allanamientos continuarán en todos los negocios de empeño de la estación policial de Belén, con el propósito de dar con el paradero de las otras 11 pistolas.

Según las autoridades, quien también tiene que presentarse a declarar por este caso, es el jefe de distrito policial, porque él es el jefe directo del policía encargado de esa bodega.