Guillotina pinuista a los activistas azules

TEGUCIGALPA.- La guillotina pinuista para los empleados de afiliación azul se inició ayer con el despido de un grupo, que trabajaba en el área de deportes, que es dirigida por Godofredo Fajardo.

Los despedidos del ministerio de Cultura, denunciaron hostigamientos de parte de los pinuistas que laboran en ese ente estatal.

El grupo de activistas del Partido Nacional visitó las oficinas de este rotativo, para denunciar públicamente el despido de que fueron objeto de parte del ministro de Cultura, Artes y Deportes, Bernard Martínez.

Los cesanteados son: Lesly Azucena Sosa, Isidro Amador, Fabián Hernández, Nory Cárdenas, Juan Carlos Canales, Gerardo Sierra y Crosby Flores, quienes al momento de su despido se desempeñaban en puestos de secretarias, conserjes, vigilantes y conductores.

Además de los instructores deportivos, Julio César Romero y el destacado profesor de boxeo, Julián Solís.

Los ahora despedidos, que eran los únicos de militancia nacionalista en la institución, manifestaron «haber trabajado fuertemente en la campaña del Presidente Porfirio Lobo» y por eso fueron «emchambados» por el viceministro de Deportes, Godofredo Fajardo. Sin embargo, trascendió, que ni el viceministro ni el comité Central del PN, ni altos funcionarios de Casa de Gobierno, pudieron evitar que les aplicaran la guillotina pinuista.

Los activistas «cachurecos» lamentaron, visiblemente tristes, que en un gobierno de su propio partido los hallan despedido y sin pagarles el sueldo. «Desde un inicio hemos soportado humillaciones, hostigamientos y ahora este despido que afecta hasta nuestros hijos», expresaron.

En semanas pasadas, se mantuvo un intenso pugilato verbal entre el titular de la SCAD, Bernard Martínez y Godofredo Fajardo, donde uno de los puntos en discusión era el despido de personal nacionalista y la suspensión del sueldo de él como viceministro.

En ese momento, la designada presidencial, María Antonieta Guillén de Bográn, comisionó a  Moisés López para que realizara una investigación minuciosa de los problemas internos entre los dos funcionarios de Estado.

Al final, se elaboró un informe en el que la mejor parte la saco, Godofredo Fajardo, lo que permitió que ambos suscribieran un acta de entendimiento, cuyo testigo fue el Ministro del Trabajo, Felícito Ávila, donde se establecía el reintegro de empleados nacionalistas y su estabilidad laboral.