Involucrados varios oficiales en robo de armas de los Cobras

TEGUCIGALPA.- La Fiscalía Especial contra el Crimen Organizado investiga a varios oficiales y elementos de la escala básica del Comando de Operaciones Especiales (Cobras), por sospecha de su participación en el tráfico y hurto continuado de armas en perjuicio de la seguridad interior y de la Policía Preventiva.

No hay un inventario anual de las armas oficiales, ni de las decomisadas.

En forma muy discreta, ayer por la mañana, un equipo de investigadores de la Fiscalía se desplazó a las instalaciones de los Cobras, a revisar libros de entrada y los inventarios levantados en diciembre de 2008, depositadas en esas instalaciones.

Unos 300 fusiles livianos de guerra Fal, calibre 7.62, estaban en depósito en unos furgones situados en las instalaciones del Comando de Operaciones Especiales, Cobras,  pero fueron sustraídos en junio pasado. De estas instalaciones desde el 2006 se reportan robos de armas, porque en Nicaragua se encontraron 148 fusiles, de las 186 armas que fueron sustraídas de esta sede policial.

El cuartel de la Policía Preventiva, que se encontraba en el barrio Casamata, empezó a mudarse a un edificio situado contiguo a las instalaciones de los Cobras, ubicadas en las cercanías de la colonia 21 de Octubre, de Tegucigalpa.

El comisionado general Salomón Escoto Salinas, siendo jefe de esta dependencia de la Secretaría de Seguridad, ordenó el traslado de las armas asignadas a la Policía Preventiva, incluyendo unos 4 mil fusiles Fal viejos, que se encontraban en las bodegas de Casamata. Estas armas desde 1998 no eran utilizadas por los policías preventivos, porque en su lugar se compró los fusiles Galil y Beretta.

Pero a las instalaciones de los Cobras, en el 2007, solo fueron trasladados unos 300 fusiles Fal, porque en eso el comisionado Escoto Salinas se dio cuenta que de una bodega de los Cobras se habían robado las 186 armas encontradas en Nicaragua, entre rifles y pistolas y entonces desistió de enviar los demás fusiles que eran alrededor de 3,236.

María Luisa Borjas

Meses atrás, en Santa Bárbara, durante un operativo, se detuvo a una persona en poder de 15 fusiles Fal, de los robados en los Cobras. El detenido reveló a las autoridades que dichas armas se las había proporcionado un comisario de apellido Núñez.

En consecuencia, por este caso la Fiscalía Especial contra el Crimen Organizado presentó requerimiento contra el oficial, por los delitos de tráfico de armas y hurto continuando, pero se supo que el Tribunal de Sentencias de Francisco Morazán lo dejó libre por falta de pruebas.

Pero a consideración del comisionado Héctor Villatoro Gonzales, director de Recursos Materiales de la Policía Nacional, oficiales y elementos Cobras son los sospechosos de haber sustraído alrededor de 300 fusiles de guerra de varios contenedores.

De acuerdo al comisionado, los sospechosos del robo de armas de las instalaciones del Comando de Operaciones Especiales (Cobras) tienen que ser los señores oficiales y de la escala básica, porque son los encargados de la seguridad de esas instalaciones.

El comisionado Villatoro dijo desconocer de la existencia de 300 fusiles de guerra Fal depositados en las instalaciones del Comando de Operaciones Especiales.

“Yo  en abril de 2010 asumí el cargo como Director de Recursos Materiales de la Policía Nacional, que no es lo mismo Director de Recursos Materiales de la Policía Preventiva, y que bajo esta dependencia estaban asignadas las armas robadas en los Cobras”, aclaró el oficial.

Héctor Villatoro

“Yo no siento temor que me vinculen a la sustracción de esas armas. Cuando asumí el cargo como Director de Recursos Materiales de la Policía Nacional no me entregaron un inventario de esas armas, además para sentirme con temor tendría que haber sido centinela de ese furgón las 24 horas del día”.

“Ni cuenta me daba que estaban esas armas allí, mi antecesor solo me entregó un acta de un inventario que la Fiscalía Especial contra el Crimen Organizado había levantado en diciembre de 2008 y que conste ni vimos esas armas, porque se dijo que había una orden de esta Fiscalía de no abrir la bodega”.

“Yo me entrevisté con el fiscal José Mario Salgado y en efecto me dijo que solo con orden de ellos se podría volver a inventariar, yo le pedí a él el 16 de agosto que sería bueno volver a inventariar esas armas para saber cuáles realmente hacen falta”.

Lo extraño es que la Fiscalía no dejó un documento que indicara bajo qué persona quedaban en responsabilidad esos fusiles Fal, no sé si es que no le tomaron mucho interés, porque son armas obsoletas, aunque son armas de guerra indiscutiblemente, expresó el oficial.

En diciembre de 2008, la Fiscalía Especial contra el Crimen Organizado, junto a personal de la Dirección de Asuntos Internos de la Policía y la Subdirección de Recursos Materiales de la Policía Preventiva, inventariaron las armas, tanto las que habían en la bodega de Casamata, como las 300 que el comisionado Salomón Escoto Salinas, jefe de la Policía Preventiva, había ordenado su traslado al Comando de los Cobras, que en ese entonces era comandado por el subcomisionado Flores Madariaga, agregó.

¿Y LAS DECOMISADAS?

Los libros de entrada e inventarios de armas fueron revisados por la Fiscalía en las instalaciones de los Cobras.

La comisionada de Policía en condición de retiro, María Luisa Borjas, sobre lo sucedido en los Cobras cuestionó: “Si se están robando las armas oficiales de las sedes policiales, qué estará pasando con las decomisadas, entre estas hay armas prohibidas como los fusiles AK-47”.

Borjas dijo que en 1996 en el país hubo una destrucción de fusiles AK-47 y desde ese entonces no ha habido inutilización de las decomisadas por las autoridades policiales y militares, entonces ¿dónde se encuentran estas armas y qué se ha hecho con ellas?

Definitivamente hay que hacer una investigación y presentar los resultados porque esto del robo de armas es una amenaza fuerte. Además se debería de prohibir la portación de armas, porque solo así se han reducido los índices de violencia en otros países de Latinoamérica, manifestó la exfuncionaria policial.