Subinspector cae con carro robado en Danlí

DANLÍ, El Paraíso. – El subinspector de policía Oris Trinidad Medina Urbina fue detenido el sábado, luego de haber sido requerido en dos ocasiones por la Policía Preventiva y conocer que el vehículo en el que se conducía tenía reporte de robo en Guatemala.

Este lujoso vehículo con reporte de robo en Guatemala estaba en posesión de un subinspector de la Policía de Fronteras.

El automotor fue detectado satelitalmente por la empresa Detektor, que informó a la Policía que el vehículo había sido descubierto en esta zona, se informó en el séptimo comando de la Policía Nacional.

El subinspector es Oris Trinidad Medina Urbina, asignado a la Policía de Fronteras, en Tegucigalpa, y originario de la aldea de Jutiapa, de este término municipal, se conducía en un vehículo marca Mazda, turismo negro, con placas P CW 7760, y de acuerdo a la información regresaba a la capital, cuando en la cuesta de El Dorado, salida a Tegucigalpa, fue requerido por los policías preventivos.

Valiéndose de su rango, Medina Urbina continuó su rumbo y a la altura de El Zamorano se comunicó con el subinspector Flores Maradiaga, de la Policía de Fronteras, quien le hizo saber que el vehículo en referencia tenía reporte de robo en Guatemala, y que la empresa de localización vía GPS, lo había detectado, por lo que de inmediato decidió regresar a Danlí, para aclarar la situación.

Medina Urbina dijo que él había comprado el vehículo, adelantando 40 mil lempiras, pero que el vendedor no le entregó los documentos, hasta que lo pagara totalmente, no se informó del valor total y quién era el vendedor, por lo que la Policía de Investigación continúa con las investigaciones.

Por otra parte, hasta este domingo no existía ninguna denuncia formal sobre el robo del lujoso turismo y el porqué la empresa Detektor tardó tanto tiempo en localizarlo, ya que Medina Urbina se movilizaba entre Tegucigalpa y Danlí periódicamente, además, al parecer el robo tendría lugar en agosto y la denuncia fue registrada bajo el número 2811 del 2011.

Ahora solo resta conocer el nombre del vendedor y cómo la Dirección Ejecutiva de Ingresos (DEI) asignó las placas.

Aunque un miembro de la DNIC indicó que las placas no pertenecían al vehículo que andaba el subinspector Medina Urbina.

No fue posible escuchar la versión del detenido, pero según se informó extraoficialmente, el joven policía habría realizado la compra de buena fe. Lo demás está bajo proceso de investigación y será la Fiscalía la que determine el procedimiento a seguir, pero por ahora la remisión al Ministerio Público no le acompaña una denuncia de robo.

MÁS POLICÍAS TRAS LAS REJAS

Otros tres policías fueron capturados el miércoles anterior por haber asaltado a un niño vendedor de tortillas, a quien despojaron de 550 lempiras. Esto ocurrió a inmediaciones de Casa Alianza, de Tegucigalpa.

Un día después, los tres uniformados fueron puestos a la orden del Juzgado correspondiente, donde el juez les decretó auto de prisión, con detención judicial, por el delito de robo agravado en perjuicio del menor.

Los agentes fueron identificados como: Jorge David Centeno Izaguirre, Odín Omar Alvarenga Lagos y Santos Alejandro Bonilla García, quienes estaban asignados a la estación policial del barrio Belén, de Comayagüela.

Asimismo, el viernes anterior el juez del Juzgado de lo Penal de Tegucigalpa, envió a prisión al policía Víctor Manuel Zelaya Suazo, quien también estaba asignado a la estación policial de Belén, donde se despeñaba como bodeguero, cargo que aprovechó para empeñar varias armas, delito por el cual ahora está tras las rejas.

También, otros cuatro agentes guardan prisión por suponerlos responsables de haber participado en la muerte de los jóvenes universitarios, Rafael Alejandro Vargas Castellanos y David Pineda Rodríguez, hecho acontecido la madrugada del 22 de octubre.

Cuatro policías más andan huyendo, después de que salieron con fin de semana de la estación policial del barrio Los Dolores.

El crimen contra los dos jóvenes dio pie para que surgieran algunos cambios al interior de la Policía, esto debido a la presión ejercida por varios sectores de sociedad hondureña.