Derrame de petróleo en Brasil puede ser mayor a lo previsto inicialmente

BRASILIA (AFP). Los indicios de que un derrame de crudo en aguas brasileñas, en una ruta migratoria de ballenas y delfines, puede ser mayor a lo previsto inicialmente acorralan a Chevron, que intenta sellar el pozo dañado mientras la policía la investiga por presunto delito ambiental.

Brasil exige a la empresa estadounidense Chevron mayor claridad en la información sobre el derrame de crudo al sureste del país.

La petrolera estadounidense fue duramente cuestionada ayer por los datos que ha suministrado sobre la emergencia, que aparentemente se inició hace 11 días, cuando perforaba un pozo en exploración marítima a 1,200 metros de profundidad frente a las costas brasileñas.

Según la autoridad, entre el 8 y el 15 de noviembre se vertieron al mar entre 200 y 330 barriles por día.

«El accidente debe ser bastante mayor de lo que está siendo anunciado», dijo el secretario de Medio Ambiente del Estado de Río de Janeiro, Carlos Minc, a la televisión Globo. «Vamos a exigir reparación para aves, peces, delfines y pescadores. La empresa tiene que ser castigada de manera ejemplar», agregó.

El pozo afectado está cerca del Campo Frade, 370 km al noreste de la costa de Río de Janeiro. Hasta el martes, el derrame había provocado una mancha de unos 163 km2 y estaba a unos 120 km del litoral, según la Agencia Nacional de Petróleo (ANP, estatal).

Sin embargo, en su última evaluación, la ANP encontró una «reducción sustacial» de la mancha que ahora alcanza «los 18 km de extensión y 11.8 km2» y «continúa apartándose del litoral», según un comunicado emitido en horas de la noche después de sobrevolar la zona.

Chevron, propietaria de la empresa Texaco en Brasil, habló en un principio de una mancha de entre «400 y 650 barriles de petróleo», sin precisar el volumen diario de crudo que estaba saliendo al mar.

El jueves, la compañía, que dos días atrás había declarado como exitosa la operación para sellar la fuga y el pozo de manera definitiva, informó que la estela de petróleo se había «disipado considerablemente» y calculó que el total de crudo filtrado al mar alcanzaba los 65 barriles.

Al mismo tiempo, el ministerio de Minas y Energía dijo que a diario se estaban escapando al mar de «220 a 230 barriles».

Ninguna autoridad ha dado por superada la emergencia y, si bien se cree que la filtración ha cedido, funcionarios, expertos y varias ONG, como Greenpeace, señalan un daño mucho mayor al reportado.

«Imágenes satelitales obtenidas por la NASA indican un derrame 10 veces mayor» a los 330 barriles diarios que calculó la ANP y «la extensión de la mancha vista desde el aire llevan a un cálculo de 3,700 barriles de petróleo por día», aseguró Greenpeace, que realizó este viernes una protesta.

El geólogo estadounidense John Amos, de la ONG SkyTruth, precisó que las fotos de la NASA señalan un derrame de unos 3,738 barriles diarios entre los días 9 y 12 de noviembre para un total de 15,000 barriles vertidos en el océano, según declaraciones a O Globo.

La AFP intentó infructuosamente contactar a Chevron para conocer su versión.

Las autoridades brasileñas descargaron toda la responsabilidad sobre la petrolera y prometieron que esta responderá por los daños.