Nicaragüense entre muertos que estaban dentro de bolsas

TEGUCIGALPA.- Un nicaragüense era el otro hombre que fue hallado sin vida el lunes anterior, dentro de una bolsa de plástico, en la segunda calle entre la 2 y 3 avenidas del barrio Barandillas, en San Pedro Sula.

Familiares del nicaragüense José Samuel Banegas Fraña, manifestaron que desde hace un mes se había venido de su país de origen a trabajar en una fundación dedicada a la rehabilitación de jóvenes.

Según familiares de José Samuel Banegas Fraña (20), éste salió de su apartamento en el barrio El Benque, la noche del viernes antepasado, hacía un merendero del «Medina», donde estuvo departiendo durante varias horas.

Repentinamente sujetos desconocidos ingresaron al negocio donde estaba el joven y sacaron por la fuerza a José Cristo Santos Castellanos (19), a quien llevaron a una habitación cercana para golpearlo.

Cuando Santos Lino Castellanos (44), tío de José Cristo, observó que lo estaban maltratando, trató de impedirlo, pero los desconocidos la arremetieron en su contra.

En ese momento, Banegas Fraña salió en veloz carrera para evitar que atentaran contra su vida, pero los sujetos lo alcanzaron y le asestaron varias puñaladas en la espalda y se lo llevaron junto a los otros dos hombres.

Tres días después fue hallado en medio de un promontorio de basura del barrio Barandillas, dentro de una bolsa negra y atado de manos y pies con una cuerda verde. Vecinos manifestaron que desde el sábado antepasado observaron el bulto, pero no le dieron importancia porque pensaron que se trataba de cualquier otro tipo de desechos, incluso, al sentir el mal olor estimaban que era algún animal.

Fue hasta cuando personas que se dedican a recolectar la basura de la ciudad, descubrieron el cadáver porque una parte de la bolsa estaba rota. Familiares de Banegas Fraña, expresaron que desde hacía un mes estaba en el país, ya que trabajaba con una fundación cristiana, dedicada a la rehabilitación de jóvenes,  con oficinas en diferentes países, donde imparten charlas de concienciación contra las drogas y el alcohol.

“Desconocemos qué pasó en el lugar donde estuvo porque él salió del apartamento a buscar comida, pero no regresó. El aquí no tenía amigos, mucho menos enemigos, porque apenas tenía un mes de estar en Honduras, ya que se había venido a trabajar con la fundación”, dijo uno de los parientes, cuyo nombre  omitió.

El cadáver fue retirado ayer de la morgue sampedrana y trasladado a Managua, Nicaragua, de donde era originario. El miércoles anterior, familiares de Santos Lino y su sobrino José Lino, identificaron sus cuerpos y manifestaron que éstos no tenía enemistades y que desconocen por qué los ultimaron, para luego   dejarlos dentro de bolsas, en la  quinta calle, cuarta avenidas del barrio Barandillas, donde los encontraron el mismo día que hallaron muerto al nicaragüense.  (MV).