ElBaradei dispuesto a dirigir un gobierno de «salvación nacional»

EL CAIRO, Egipto.- Mohamed ElBaradei, una de las figuras políticas de Egipto, creó la sorpresa el sábado al declararse dispuesto a renunciar a sus ambiciones presidenciales para dirigir el gobierno de salvación nacional reclamado por los manifestantes hostiles al poder militar.

El ex director de la Agencia Internacional de la Energía Atómica y premio Nobel de la Paz, Mohamed el Baradei, se ofreció ayer a formar un gobierno de salvación nacional para salir de la crisis política que atraviesa Egipto.

El ex jefe de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) y premio Nobel de la Paz, está «dispuesto a renunciar a la idea de ser candidato a la elección presidencial llegado el caso de que se le pida oficialmente formar un gobierno» de unión nacional, anunció su oficina.

Este anuncio interviene la víspera de nuevas manifestaciones previstas en particular en la plaza Tahrir de El Cairo para exigir una transición rápida hacia un poder civil.

Los manifestantes hostiles al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (CSFA) que dirige el país desde la caída de Hosni Mubarak en febrero, protestan desde hace más de una semana en la plaza Tahrir. Los choques con las fuerzas de seguridad en la plaza y en el resto del país dejaron hasta ahora 42 muertos.

La oposición al CSFA, dirigido por el mariscal Husein Tantaui, se amplificó a medida que se acercaba la fecha de las primeras elecciones legislativas de la era pos Mubarak, que comienzan el lunes.

«Es como si no hubiese habido una revolución», afirmó Aya Jamis, una manifestante de 24 años, en la plaza Tahrir ocupada por miles de manifestantes que piden la partida del CSFA, acusado de querer seguir controlando los asuntos del país y de perpetuar la política de represión del presidente Hosni Mubarak.

La muerte el sábado de un manifestante de 19 años hizo resurgir el temor a que los comicios, que durarán cuatro meses, estén marcados por la violencia.

El viernes, el CSFA nombró a Kamal el Ganzuri, de 78 años, en el cargo de primer ministro, para reemplazar a Esam Sharaf, quien renunció ante la presión popular. Pero los manifestantes congregados en Tahrir se opusieron inmediatamente a la designación de este ex jefe de gobierno de Mubarak.

En el centro de esta plaza, la «aldea de carpas» aumentó desde el sábado pasado. «Ya esperamos mucho, ahora hay una crisis de confianza», explicó a la AFP un manifestante, Hazem Diab, de 26 años. AFP