¿Es un problema la superpoblación?

Por Noé Pineda Portillo

Nos decía el doctor Carlos Sáenz de la Calzada, hispano-mexicano de la UNAM, en la clase de Geografía Médica, que el clima, la disponibilidad de recursos y la misma actividad humana, eran grandes controladores de la superpoblación; aunque con la dinámica del crecimiento de población no se sabe cuales serán las previsiones que debemos de tener para evitar muchos males que puedan sobrevenir.

Desde hace mucho tiempo se viene discutiendo cuáles serán los límites de la superpoblación mundial, regional y nacional. Y las teorías que se han aventurado han sido varias las más extremas han sido las de Malthus y las de Marx y Engels. La primera que establecía que dado el aumento constante de la población, aconseja la limitación de los matrimonios y nacimientos para evitar un empobrecimiento progresivo de las clases sociales pobres, producido por la escasez de los medios de subsistencia. Mientras Marx sostenía que mientras exista repartición equitativa de los medios de existencia, no hay por qué temer el aumento de la población.

Hoy en día, somos siete mil millones de seres humanos que poblamos el Planeta Tierra y para el 2050 se calcula que serán (porque nosotros ya no entraríamos en cuenta) unos 9 ó 10 mil millones de almas, con las cuales se alcanzaría, el llamado óptimo de población o superpoblación, o sea, el problema máximo de la humanidad.

En la especie humana el crecimiento hacia la superpoblación se debe  a las mejores condiciones de vida con una disminución importante de la mortalidad infantil que ha originado… de natalidad  tras los años del baby boom o explosión de natalidad y de la Segunda Guerra Mundial; la  que se ha nivelado con la de mortalidad –lo que se conoce como tasa de reemplazo-  para llegar de nuevo en muchas regiones al equilibrio. Sin embargo, en regiones como la sub-sahariana de África, el descenso de la mortalidad es muy reciente y habrá que esperar más tiempo  para ese equilibrio.

En Honduras, ya llegamos a los 8.2 millones de habitantes, con lo cual alcanzamos una densidad de 72 habitantes por kilómetro cuadrado, a diferencia de otros países más pequeños como El Salvador con 21,000 kilómetros cuadrados que tienen una densidad de 354 hpk2. Esto nos indica que nos falta mucho para alcanzar los niveles de sobrepoblación. Sin embargo, eso no debe ser para conformarse, pues las prevenciones deben tomarse en serio con suficiente antelación, cuando sabemos que los recursos siempre son limitados. Las estimaciones de las Naciones Unidas muestran una tendencia de las familias a la reducción en todo el mundo. El índice de natalidad global está reduciéndose.

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