Asesinato de Landaverde es una exhibición más de un Estado

TEGUCIGALPA.- La rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Julieta Castellanos, repudió ayer el asesinato contra el ex subtitular de la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico (DLCN), Alfredo Landaverde, y a la vez dijo que el caso “es una exhibición más del Estado”.

Julieta Castellanos

Castellanos, quien es además víctima de la violencia que impera en el país por el asesinato de su hijo, Rafael Alejandro Vargas Castellanos, dijo sentirse triste por el deceso de Landaverde, ya que era el esposo de su amiga y colega, la venezolana Hilda Caldera.

“Recibo la muerte de Alfredo con tristeza, con indignación, con repudio, por Hilda y por su hija”, expresó.

La entrevistada apuntó que la interrogante que se debe hacer ahora, que en Honduras ya no hay seguridad, es que, ¿cuántas personas más van a morir para que en el país se tomen decisiones?

“Cada día se suman elementos de la urgencia que hay, de que se tomen decisiones y la urgencia mayor es la depuración de la Policía”, apuntó en alusión a la propuesta que ha hecho la UNAH, para reformar el sistema de seguridad y justicia.

Castellanos dijo que el asesinato de Landaverde “es una exhibición más del Estado”, el cual “me resisto llamarlo fallido, pero que quedan muy pocos calificativos y más por no admitir el fracaso”.

La entrevistada apuntó que en Honduras hay una institucionalidad que no funciona en casi ningún nivel en el tema de la justicia, que abarca además al Ministerio Público (MP).

Añadió que la situación del sistema de justicia y seguridad ya rebasó el colapso, pues eso significa que el Estado no se está dando abasto para resolver los problemas y porque el mismo Estado es responsable del crimen.

Lo anterior -dijo- se evidencia “cuando uniformados cometen delitos y son encubiertos por el Estado” lo que a su juicio, “es más que rebasar y colapsar y pasa a ser un Estado cómplice del crimen”.

Castellanos manifestó que ante ese panorama es que la máxima casa de estudios insiste con su propuesta de depurar la Policía.

Amplió que la preocupación fuera menor si se viera al Estado actuando para combatir el delito, “pero no se ve al Estado actuando y cuando digo, al Estado actuando, no me refiero solo a la Policía, me refiero también a la Fiscalía”.

En ese orden de ideas, apuntó que lo que se ve en la actualidad es a una “Fiscalía adormecida, complaciente, inamovible, insensible. Puede haber algunas autoridades dispuestas, pero el sistema en sí no se mueve, no responde, entonces esa es la gravedad del problema”.

Sobre el sistema judicial, respondió que hay otros problemas que se juntan, entonces es por eso que “se puede decir que el sistema falló totalmente”.

Añadió que en su caso particular se puede lograr que se enjuicie a las cuatro personas que están involucradas en el asesinato de su hijo, pero que esa no es la solución porque el Estado no funciona para la gente común.

“Yo me siento una persona común y corriente, entonces el Estado no funciona para nosotros, funciona para otros, para detener las investigaciones, para estropear las investigaciones, para coludirse con el crimen, para abrigar y proteger a los criminales, convirtiéndose en un anti Estado”, apuntó.

AMENAZAS

Por otra parte, indicó que no ha recibido amenazas directas ni advertencias porque no contesta llamadas telefónicas de números desconocidos, “pero sin lugar a dudas estoy consciente que estoy en una franja de riesgo y que me he colocado en esa franja de riesgo de manera consciente porque no le voy a dar la espalada a mí hijo asesinado, de 22 años, por la Policía”.