Comayagua se reviste de fiesta para marcar la llegada de 2012

TEGUCIGALPA.- El fin de 2011 y el inicio de 2012 serán celebrado en Honduras con un repique de campanas de un viejo reloj donado por España, que funciona en la catedral de la ciudad de Comayagua, antigua capital del país centroamericano.

Las autoridades locales de Comayagua, encabezadas por su alcalde, Carlos Miranda, también coordinan actos festivos para despedir 2011.

Las doce campanadas del viejo reloj, que algunos apuntes históricos señalan que fue construido en el año 1100 y otros en el 1374, sonarán a las 24.00 hora local de mañana (06.00 GMT del 1 de enero de 2012), indicó un portavoz de la Casa Presidencial.

Agregó que el evento, al que asistirán funcionarios públicos, artistas nacionales y otros invitados, será transmitido por el Canal 8 de la televisión oficial.

Un acto similar se celebró el 31 de diciembre de 2010, pero por mala coordinación del equipo técnico de la televisión estatal las doce campanadas no fueron escuchadas por los telespectadores, salvo por los centenares de hondureños y extranjeros que se dieron cita en la plaza central de Comayagua.

Las autoridades locales de Comayagua, encabezadas por su alcalde, Carlos Miranda, también coordinan actos festivos para despedir 2011, un año que ha sido de mucha violencia en Honduras, y recibir 2012 con esperanza, según comentó en la víspera el jefe del gobierno local de la excapital del país centroamericano.

El reloj, antes de ser enviado como regalo del rey español Felipe III para la catedral de Comayagua, funcionó en La Alhambra (Granada, España). La pieza, con su engranaje de madera que ha sido restaurado, permaneció unos 75 años en la iglesia La Merced, siempre en la antigua capital de Honduras.

El reloj fue trasladado a la catedral de Comayagua en 1711 y desde entonces no ha parado de marcar el tiempo, salvo en las interrupciones obligadas por reparaciones.

La ciudad de Comayagua está situada en el departamento central del mismo nombre, unos 80 kilómetros al norte de Tegucigalpa.    Su catedral es una joya arquitectónica construida por los españoles. ACAN-EFE