Especial Día del Padre: La mejor obra de Dennis Berríos

Por: Karla Girón

TEGUCIGALPA.- La paternidad es una sagrada misión, pues en los hijos se ven reflejadas las buenas costumbres y valores que los padres inculcan para formar hombres y mujeres de bien.

Hoy, Día del Padre, Diario La Tribuna ofrece una entrevista con un personaje conocido por muchos como un pintor dedicado a embellecer las calles de Tegucigalpa con sus famosos murales artísticos.

Dennis junto a su pequeño Ham.

Se trata del artista Dennis Berríos, quien por primera vez compartió con nosotros una de las facetas más complicadas, pero que no deja de ser hermosa en la vida de todo hombre: el ser padre.

Muy gentilmente nos recibió en el antiguo parque La Leona; uno de sus lugares favoritos en donde comparte entretenidas tardes junto a su hijo Ham.

En tiempos tan conflictivos como el nuestro, la educación de los hijos es sin duda una de las tareas más difíciles que enfrentan los padres.

Dirigir un hogar y encargarse de una buena crianza, no es para cualquiera, aseguró Berríos mientras observaba con ternura a su vástago.

Vivir para ser padre

La conexión que existe entre él y Ham es muy especial, aunque ahora no comparten tanto tiempo como antes cuando vivían juntos, aprovecha cada momento en que está con él.

“La madre de Ham se fue de viaje a los Estados Unidos durante dos años y todo ese tiempo yo me encargué de sus cuidados diarios”.

Pleno en nostalgia, Berríos comentó que luego de su regreso, ambos enfrentaron un doloroso proceso de separación en la que el juez dictó custodia compartida. El no se dejó derribar y ha cumplido con su papel padre.

“Mis papás se divorciaron cuando yo era muy pequeño, fue muy triste para mí y aunque quizás Ham está pasando por la misma situación, trato de que lo asimile de la mejor manera”.

“Gracias a mi padre soy lo que soy y quizás eso me ha ayudado a comprender, que el estar lejos de su madre no sea motivo para desligarme de él y perderme lo hermoso de su niñez”.

A su corta edad, es un niño muy maduro y nos confesó que no se molestaría en que su padre tuviera una nueva pareja.

“Yo quiero que mi papi tenga una novia para tener hermanitos, ah pero eso si, que sea blanca”, confesó el precoz infante.

Manifestación que aunque sonará atractiva en un futuro para Dennis, en este momento no representa una prioridad, pues el centro de su vida es su trabajo y su gran amor: Ham.

Educar con amor y exigencia

Consciente de que la confianza aumenta la intimidad entre padre e hijo, Berríos mantiene una buena comunicación con él, lo que le permite dialogar y aconsejarlo sobre cualquier tema con mucha naturalidad.

“Él está en una edad en la que pregunta muchas cosas, es por ello que cada día le pido sabiduría a Dios para instruirlo y aclarar sus dudas de la manera adecuada”.

Según Berríos, para obtener el respeto de los hijos no hay necesidad de amordazar, sino de supervisar y enseñar buenos valores.

“Hay padres que castigan a sus hijos utilizando medios inadecuados, tal parece como que no supieran la importancia del diálogo”.

Claro está, no todo deberá ser color de rosa, pero si debemos buscar otras maneras, por ejemplo suspenderles el uso de algún juego o actividad de la que ellos disfrutan.

Obviamente comentó que será necesario explicarles el motivo, para que de esa manera ellos comprendan que no hicieron algo bien y su desobediencia deberá ser pagada con un castigo.

Hijo de tigre, nace rayado

Pintar al aire libre es uno de los pasatiempos favoritos del pequeño Ham y su padre.

Dennis transmite un modelo de imitación y aprendizaje a su hijo mediante su talento artístico.

A su corta edad ha decidido incursionar en el fascinante mundo de las artes plásticas y ser famoso como su papá.

Desde que tenía unos cuantos meses y sus traviesas manitas tocaban todo, Ham tomaba los pinceles convertía una hermosa obra de arte en un desastre.

Mientras crecía, floreció en él esa pasión por la pintura y se sentaba todas las tardes junto a su padre, a dar rienda suelta a su imaginación y dibujar personajes que existían solo en su mente.

Ahora, “Yo soy su maestro, tomamos  lecciones de pintura juntos y le explico los tipos de combinaciones y técnicas que con el tiempo irá perfeccionando hasta ser un gran artista”, afirma Dennis.

Sin alejarse de la realidad, los hijos imitan lo que admiran y este es el caso de Ham, quien iguala a su padre hasta su vestimenta.

“Yo amo a mi papi, él es el amor de mi vida y cuando sea grande quiero ser como él, me gusta como se viste, me encanta su pelo y hasta su trencita de colores”, comentó el orgulloso niño.

En el ámbito familiar es donde se toman los modelos a seguir y entre más sanos sean estos,  las referencias de futuro de los hijos serán de calidad.

Un promisorio futuro

“Uno de mis mayores anhelos, es llevar a Ham a conocer varios países, el siempre me dice “Papi quiero jugar algún día con la nieve” y espero pronto cristalizar ese y muchos de sus sueños”.

En cuanto al gusto por el arte que ambos comparten, este año será muy importante para Ham, pues tendrá su primera exposición, con la cual revelará a al  púbico capitalino que el talento de los Berríos estará presente durante mucho tiempo.

Finalmente, feliz al sentir la gran admiración que su Ham le tiene, el joven padre afirma que su hijo “es mi mejor  obra, no hay pintura que se le iguale, me apasiona  luchar cada día para lograr convertirlo en un hombre de bien, porque él es mi orgullo, lo más grande que tengo”.

Historia de la celebración
En Honduras, al igual que en Bolivia, España, Italia y otros países, se celebra el Día del Padre el 19 de marzo, por ser este el día de San José, padre putativo de Jesús según la Biblia.

Aunque el decreto que le da sanción oficial a esta celebración en Honduras, que vio la luz en la administración de Ramón Villeda Morales, no lo vincula directamente con la celebración del Santo.