Uno de los detenidos en el caso de Villatoro es policía activo: Rectora

TEGUCIGALPA.- Una de las cinco personas, que hasta ahora se han detenido por considerarlas sospechosas del secuestro y asesinato del periodista Ángel Alfredo Villatoro Rivera, es un policía activo, denunció ayer la rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Julieta Castellanos.

Según la rectora de la UNAH, el detenido Juan Ramón Fonseca es uno de los policías que participó en el secuestro y asesinato de Ángel Alfredo Villatoro.

“En el caso del secuestro y asesinato del periodista Alfredo Villatoro, tenemos un policía que está involucrado y que estaba en Danlí guardando prisión”, aseguró Castellanos, después de conocer que la Corte Suprema de Justicia (CSJ) guarda los expedientes del recluso.

A quienes se refiere Castellanos es a los primeros identificados, quienes un día después de aparecer muerto el comunicador la Policía informó que los primeros sospechosos eran los reclusos de Danlí, El Paraíso, Miguel Ángel Álvarez y Juan Ramón Fonseca, quienes desde el interior del centro penal llamaron en repetidas ocasiones a la familia del comunicador para pedirles rescate.

“Según me informaron, el policía es Juan Ramón Fonseca, pero no me detallaron nada más”, aseguró Castellanos, sin embargo,  según las autoridades del centro penal de Danlí, quien fue policía es Miguel Ángel Álvarez Ortez.

La Policía es la responsable de muchos crímenes, aseguró Castellanos.

Este último fue acusado por cómplice de asesinato e ingresó el 28 de abril de 2011 a la cárcel del Danlí, El Paraíso, con orden de traslado de la Penitenciaría Nacional (PN), según consta en los archivos de ese recinto.

El expediente de Álvarez Ortez reza que este perteneció a la Policía Preventiva y que es originario de Teupasenti, El Paraíso, mientras Fonseca entró acusado por el delito de robo y cumple una sentencia de tres años de cárcel, ahora ambos guardan prisión en las celdas de máxima seguridad de Támara.

Castellanos recalcó que “vimos que dos personas de las que supuestamente están involucradas en el secuestro y asesinato de Alfredo Villatoro estaban recluidos en Danlí y uno de ellos es policía, quien tiene un expediente en la Corte Suprema de Justicia con una condena”.

Indicó que en el caso de Villatoro resultó bastante significativo que un día después ya tenían a dos personas identificadas para investigarlas, para cuestionarse “¿cuándo la Policía tenía está información y por qué no le dio seguimiento días antes o horas antes del asesinato?”.

Pero fue hasta el día siguiente de su muerte que informaron que tenían identificadas en el reclusorio de Danlí las personas que supuestamente estaban en contacto haciendo la negociación y luego aparecen con otras personas capturadas, se quejó.

RESPONSABLE

“La principal responsable de la inseguridad es la Policía”, señaló de forma contundente Castellanos, al relacionar que en muchos hechos delictivos sale un policía o un expolicía involucrado, o supuestamente involucrado hasta que no se defina en un juicio que es culpable.

Las investigaciones continúan bajo secretividad.

En ese sentido, refirió que la inseguridad, la violencia y el crimen se han constituido en una amenaza para todos los hondureños porque las personas salen de sus casas y de pronto no regresan, eso le pasó a ella y a la familia de Ángel Alfredo Villatoro.

Señaló que hace unos ocho años atrás los problemas de la violencia se circunscribían a las maras y pandillas, “pero también la Policía nos hacía sentir que era así, porque siempre plantearon que eran miembros de pandillas o un ajuste de cuentas”.

Sin embargo, “nos fuimos dando cuenta que esta manipulación de hipótesis se quedaba reducida y había sido construida por quienes querían mantener el tema de la inseguridad bajo unas explicaciones que no correspondían a los hechos”.

Por lo tanto, añadió que “hay una responsabilidad institucional que todavía la Policía no asume y todavía sigue pensando que la ciudadanía los critica y los ataca, cuando es al contrario, la Policía es la que ataca a la ciudadanía, es la que ofende a la familia y es la que ofende a la sociedad y su conjunto”.

Julieta Castellanos

En relación al funcionamiento del Ministerio Público (MP) en estos casos, la rectora dijo que también tiene un grado de responsabilidad, porque hay casos que las pruebas son tan obvias pero pareciera que tienen miedo en tomar decisiones porque son amenazados o porque tienen un nivel de compromiso, ya sea ellos o sus parientes y la Policía los conoce y los tiene subordinados o sometidos.

Apuntó que los crímenes salen de las cárceles de Honduras, ya que desde ahí se dispone, se instruye y se recibe la parte de una extorsión etcétera y la Policía es la que las vigila, “uno se pregunta, si estas personas son estudiadas o expertas, han visitado otros centros penales, saben cómo hacer las cosas, porque las cárceles siguen siendo un recinto donde están guardados los delincuentes, pero tienen afuera a sus nexos que actúan”

DESCONOCE

Por su parte, el portavoz de la Secretaría de Seguridad, Héctor Iván Mejía, aseguró desconocer si el recluso estuvo al servicio de la institución, pero que continúan en las investigaciones para determinar cuál fue su participación en la muerte de Villatoro.

“No creo que sea policía, porque desde que está recluso es porque es delincuente, buena ficha no ha de ser”, expresó Mejía para agregar que toda esa información está en poder del Ministerio Público, que son los que llevan el caso.

En relación a las investigaciones que se siguen para dar con los responsables del crimen del periodista, refirió que desconoce cómo va el proceso porque las autoridades lo han declarado bajo secretividad.

Por su parte, el titular de la Dirección de Investigación y Evaluación de la Carrera Policial (DIECP), Eduardo Villanueva, informó que no tienen “hasta ahora ningún elemento indicatorio que involucre a uno o más policías en el crimen de Alfredo Villatoro”.

“Este hecho lamentablemente enluta al gremio periodístico e impacta en la sociedad, generando temor y ansiedad, por ello debe ser investigado a profundidad hasta esclarecerlo”, consideró el abogado.

Villanueva recomendó que quienes emitan juicios sobre este tipo de sucesos, deben ser prudentes para evitar criterios que puedan traer confusión y dañar el proceso de investigación que están siguiendo las autoridades.

INVESTIGACIONES

A casi una semana de la muerte de Villatoro, las autoridades tienen detenidas a cinco personas, quienes son las principales sospechosas de haber participado en el crimen, dos de ellas estaban en prisión y a las otras tres se les presentó requerimiento fiscal la tarde noche del jueves anterior.

Las últimas tres personas fueron detenidas en lugares que no fueron revelados por la Policía, donde figuran dos mujeres, Jessica Yamileth Zambrano Ortiz, Katlin Zambrano Ortiz, que se presume son hermanas, y Marvin Enrique Oliva.

Según el portavoz del MP, Melvin Duarte, solo fue un requerimiento donde se incluyen las últimas tres personas detenidas, a quienes se les sigue un proceso de investigación, pero todavía no se han revelado detalles de cuál es la participación exacta de estas personas en los actos, pero se acusan de secuestro agravado, que implica una pena igual o mayor a 40 años.

Refirió que el juez de jurisdicción nacional está conociendo la causa y en este momento los sospechosos están bajo detención judicial en la cárcel de máxima seguridad de la Penitenciaría Nacional y las mujeres en celdas especiales de la Penitenciaría Nacional Femenina de Adaptación Social (PNFAS), ambas en el valle de Támara.

Duarte indicó que la audiencia inicial está prevista para el martes en los juzgados capitalinos, donde se determinará si continúan bajo prisión, les conceden el sobreseimiento definitivo o medidas cautelares.

El titular de la Policía Nacional, Ricardo Ramírez del Cid, refirió que junto al MP trabajan en la parte investigativa y “vamos por el camino correcto para dar con los responsables” del crimen.

Indicó que muchas personas quieren que se digan los detalles de cómo se dio el hecho, pero eso entorpecería las investigaciones para asegurar que darán con los actores intelectuales y materiales del hecho criminal.

“Lo pueden tomar como que uno no quiere cooperar o que no quiere hablar, pero es para no entorpecer la investigación, yo estoy al frente de esta investigación, les pido que tengan confianza, que todo se está haciendo bajo el debido proceso para tener resultados positivos y así poder hacer las capturas de quienes se han visto involucrados”, apuntó.

Marvin Ponce: Tienen que rodar cabezas porque las investigaciones no dan resultados

El secretario del Congreso Nacional, Marvin Ponce, aseguró que ya es tiempo que de la Policía Nacional y del Ministerio Público rueden cabezas, porque hasta la fecha no han dado los resultados que se esperan de su trabajo.

Marvin Ponce

“Cuando estas instituciones empiecen a escudriñar se van a ver los resultados, por ello deben rodar cabezas de algunos funcionarios públicos que no están a la altura de la situación, como el fiscal general de la República, de la Fiscalía del Crimen Organizado y la jefe de fiscales debe desaparecer de su puesto”, señaló.

Agregó que estas personas deben darle la oportunidad a otros criminólogos, para que enfrenten la problemática de muertes violentas en el país, “ellos ya demostraron su incapacidad en estos años y Honduras necesita de una institucionalidad fuerte para enfrentar el crimen.

De la misma forma, consideró que el director de la Policía Nacional, Ricardo Ramírez del Cid tampoco está cumpliendo con su misión de combatir la criminalidad y también debe renunciar o ser cambiado, además se necesita que se lleve a cabo de forma más acelerada la depuración policial.

Ponce refirió que ya es necesario combatir al crimen organizado creando unidades especializadas que vigilen el lavado de activos, tráfico de drogas, de órganos y de personas, porque estos son los problemas que están golpeando al pueblo hondureño.

Indicó que en los momentos más difíciles no puede ser que el delincuente le gane la lucha al Estado, ya que se han asesinado oficiales de policía que estaban suspendidos por acciones ilícitas, “lo cual nos indica que son muertes de archivos vivientes y es algo que se dio en el tema de la desaparición forzada en los años 80”.

“Ahora está desapareciendo gente que tiene información para que no delate a otros más grandes y a eso se suma la cultura de miedo que le quiere imponer la criminalidad a la sociedad”, apuntó el congresista.

TEGUCIGALPA.- Una de las cinco personas, que hasta ahora se han detenido por considerarlas sospechosas del secuestro y asesinato del periodista Ángel Alfredo Villatoro Rivera, es un policía activo, denunció ayer la rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Julieta Castellanos.

“En el caso del secuestro y asesinato del periodista Alfredo Villatoro, tenemos un policía que está involucrado y que estaba en Danlí guardando prisión”, aseguró Castellanos, después de conocer que la Corte Suprema de Justicia (CSJ) guarda los expedientes del recluso.

A quienes se refiere Castellanos es a los primeros identificados, quienes un día después de aparecer muerto el comunicador la Policía informó que los primeros sospechosos eran los reclusos de Danlí, El Paraíso, Miguel Ángel Álvarez y Juan Ramón Fonseca, quienes desde el interior del centro penal llamaron en repetidas ocasiones a la familia del comunicador para pedirles rescate.

“Según me informaron, el policía es Juan Ramón Fonseca, pero no me detallaron nada más”, aseguró Castellanos, sin embargo,  según las autoridades del centro penal de Danlí, quien fue policía es Miguel Ángel Álvarez Ortez.

Este último fue acusado por cómplice de asesinato e ingresó el 28 de abril de 2011 a la cárcel del Danlí, El Paraíso, con orden de traslado de la Penitenciaría Nacional (PN), según consta en los archivos de ese recinto.

El expediente de Álvarez Ortez reza que este perteneció a la Policía Preventiva y que es originario de Teupasenti, El Paraíso, mientras Fonseca entró acusado por el delito de robo y cumple una sentencia de tres años de cárcel, ahora ambos guardan prisión en las celdas de máxima seguridad de Támara.

Castellanos recalcó que “vimos que dos personas de las que supuestamente están involucradas en el secuestro y asesinato de Alfredo Villatoro estaban recluidos en Danlí y uno de ellos es policía, quien tiene un expediente en la Corte Suprema de Justicia con una condena”.

Indicó que en el caso de Villatoro resultó bastante significativo que un día después ya tenían a dos personas identificadas para investigarlas, para cuestionarse “¿cuándo la Policía tenía está información y por qué no le dio seguimiento días antes o horas antes del asesinato?”.

Pero fue hasta el día siguiente de su muerte que informaron que tenían identificadas en el reclusorio de Danlí las personas que supuestamente estaban en contacto haciendo la negociación y luego aparecen con otras personas capturadas, se quejó.

RESPONSABLE

“La principal responsable de la inseguridad es la Policía”, señaló de forma contundente Castellanos, al relacionar que en muchos hechos delictivos sale un policía o un expolicía involucrado, o supuestamente involucrado hasta que no se defina en un juicio que es culpable.

En ese sentido, refirió que la inseguridad, la violencia y el crimen se han constituido en una amenaza para todos los hondureños porque las personas salen de sus casas y de pronto no regresan, eso le pasó a ella y a la familia de Ángel Alfredo Villatoro.

Señaló que hace unos ocho años atrás los problemas de la violencia se circunscribían a las maras y pandillas, “pero también la Policía nos hacía sentir que era así, porque siempre plantearon que eran miembros de pandillas o un ajuste de cuentas”.

Sin embargo, “nos fuimos dando cuenta que esta manipulación de hipótesis se quedaba reducida y había sido construida por quienes querían mantener el tema de la inseguridad bajo unas explicaciones que no correspondían a los hechos”.

Por lo tanto, añadió que “hay una responsabilidad institucional que todavía la Policía no asume y todavía sigue pensando que la ciudadanía los critica y los ataca, cuando es al contrario, la Policía es la que ataca a la ciudadanía, es la que ofende a la familia y es la que ofende a la sociedad y su conjunto”.

En relación al funcionamiento del Ministerio Público (MP) en estos casos, la rectora dijo que también tiene un grado de responsabilidad, porque hay casos que las pruebas son tan obvias pero pareciera que tienen miedo en tomar decisiones porque son amenazados o porque tienen un nivel de compromiso, ya sea ellos o sus parientes y la Policía los conoce y los tiene subordinados o sometidos.

Apuntó que los crímenes salen de las cárceles de Honduras, ya que desde ahí se dispone, se instruye y se recibe la parte de una extorsión etcétera y la Policía es la que las vigila, “uno se pregunta, si estas personas son estudiadas o expertas, han visitado otros centros penales, saben cómo hacer las cosas, porque las cárceles siguen siendo un recinto donde están guardados los delincuentes, pero tienen afuera a sus nexos que actúan”.

DESCONOCEN

Por su parte, el portavoz de la Secretaría de Seguridad, Héctor Iván Mejía, aseguró desconocer si el recluso estuvo al servicio de la institución, pero que continúan en las investigaciones para determinar cuál fue su participación en la muerte de Villatoro.

“No creo que sea policía, porque desde que está recluso es porque es delincuente, buena ficha no ha de ser”, expresó Mejía para agregar que toda esa información está en poder del Ministerio Público, que son los que llevan el caso.

En relación a las investigaciones que se siguen para dar con los responsables del crimen del periodista, refirió que desconoce cómo va el proceso porque las autoridades lo han declarado bajo secretividad.

Por su parte, el titular de la Dirección de Investigación y Evaluación de la Carrera Policial (DIECP), Eduardo Villanueva, informó que no tienen “hasta ahora ningún elemento indicatorio que involucre a uno o más policías en el crimen de Alfredo Villatoro”.

“Este hecho lamentablemente enluta al gremio periodístico e impacta en la sociedad, generando temor y ansiedad, por ello debe ser investigado a profundidad hasta esclarecerlo”, consideró el abogado.

Villanueva recomendó que quienes emitan juicios sobre este tipo de sucesos, deben ser prudentes para evitar criterios que puedan traer confusión y dañar el proceso de investigación que están siguiendo las autoridades.

INVESTIGACIONES

A casi una semana de la muerte de Villatoro, las autoridades tienen detenidas a cinco personas, quienes son las principales sospechosas de haber participado en el crimen, dos de ellas estaban en prisión y a las otras tres se les presentó requerimiento fiscal la tarde noche del jueves anterior.

Las últimas tres personas fueron detenidas en lugares que no fueron revelados por la Policía, donde figuran dos mujeres, Jessica Yamileth Zambrano Ortiz, Katlin Zambrano Ortiz, que se presume son hermanas, y Marvin Enrique Oliva.

Según el portavoz del MP, Melvin Duarte, solo fue un requerimiento donde se incluyen las últimas tres personas detenidas, a quienes se les sigue un proceso de investigación, pero todavía no se han revelado detalles de cuál es la participación exacta de estas personas en los actos, pero se acusan de secuestro agravado, que implica una pena igual o mayor a 40 años.

Refirió que el juez de jurisdicción nacional está conociendo la causa y en este momento los sospechosos están bajo detención judicial en la cárcel de máxima seguridad de la Penitenciaría Nacional y las mujeres en celdas especiales de la Penitenciaría Nacional Femenina de Adaptación Social (PNFAS), ambas en el valle de Támara.

Duarte indicó que la audiencia inicial está prevista para el martes en los juzgados capitalinos, donde se determinará si continúan bajo prisión, les conceden el sobreseimiento definitivo o medidas cautelares.

El titular de la Policía Nacional, Ricardo Ramírez del Cid, refirió que junto al MP trabajan en la parte investigativa y “vamos por el camino correcto para dar con los responsables” del crimen.

Indicó que muchas personas quieren que se digan los detalles de cómo se dio el hecho, pero eso entorpecería las investigaciones para asegurar que darán con los actores intelectuales y materiales del hecho criminal.

“Lo pueden tomar como que uno no quiere cooperar o que no quiere hablar, pero es para no entorpecer la investigación, yo estoy al frente de esta investigación, les pido que tengan confianza, que todo se está haciendo bajo el debido proceso para tener resultados positivos y así poder hacer las capturas de quienes se han visto involucrados”, apuntó.