DDHH condena asesinato de dos abogados en Honduras

TEGUCIGALPA.- La ministra de Justicia y Derechos Humanos de Honduras, Ana Pineda, condenó hoy el asesinato de dos abogados entre el sábado y el lunes pasados en el país centroamericano y dijo que se trata de algo «inadmisible».

Ana Pineda

La muerte violenta en Tegucigalpa del abogado Antonio Trejo, defensor de grupos de campesinos que exigen tierras en el Caribe de Honduras, y de su colega Eduardo Manuel Díaz, fiscal de Derechos Humanos en Choluteca (sur), es «inadmisible» y «altamente condenable» manifestó Pineda a periodistas en esta capital.

«Es una situación que debe ser inadmisible en un Estado de derecho como Honduras y esperaríamos que situaciones como estas no vuelvan a ocurrir», subrayó la alta funcionaria de la Administración que preside Porfirio Lobo, quien se encuentra de visita en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York.

Pineda recordó que Honduras sigue figurando entre los países del mundo con los más altos indicadores de violencia y delincuencia, con una tasa en 2011 de 86,5 muertes violentas por cada 100.000 habitantes.

Otro problema que tiene Honduras, es que también es uno de los países del mundo «con los más altos índice de impunidad», agregó.

Dijo, además, que por la violencia que se registra en el país, el Estado de Honduras tendrá que rendir cuentas ante instancias nacionales e internacionales.

El fiscal general adjunto y a la vez presidente del Colegio de Abogados de Honduras, Roy Urtecho, también repudió el asesinato de Trejo y Díaz, y expresó que los hechos son «un ataque frontal al Estado» y que «el Estado está legitimado para actuar en defensa del Estado».

Urtecho dijo que los fiscales del Ministerio Público no cuentan con el suficiente apoyo para desempeñar su labor y reiteró que los que asesinan a abogados, fiscales y periodistas deberían de ser condenados a cadena perpetua.

Añadió que los fiscales no tienen seguridad para la protección de sus vidas y que el Estado debe devolverle al Ministerio Público la investigación criminal, lo que desde hace varios años ejerce la Policía Nacional, institución que está en proceso de depuración por múltiples denuncias de corrupción de agentes y oficiales.

Estados Unidos condenó el lunes el asesinato de los dos abogados hondureños y ofreció ayuda a Honduras para investigar los hechos. Trejo, quien además era pastor evangélico, fue asesinado a tiros por desconocidos tras participar en una boda en el extremo sur de Tegucigalpa, el sábado en horas de la noche.

El fiscal Díaz falleció al ser atacado por desconocidos que le infirieron once disparos con armas de fuego, cerca de su oficina, en una céntrica calle de la sureña ciudad de Choluteca. ACAN-EFE