De 100 millones de lempiras sería desfalco en almacén de medicinas

Transformemos Honduras detectó una pérdida en el Almacén Central  de medicamentos del Ministerio de Salud que alcanzaría los 100 millones de lempiras.

El Almacén Central fue militarizado por las denuncias.
El Almacén Central fue militarizado por las denuncias.

Carlos Hernández, de Transformemos Honduras, dijo que el mal manejo de medicamentos de parte de las autoridades del Almacén Central llegaría de 80 millones hasta 100 millones de lempiras.

El pasado 25 de marzo, la Secretaría de Salud Pública militarizó el Almacén tras el informe presentado por la organización Transformemos Honduras donde se denunciaban irregularidades.

Tras dos meses de investigaciones, los auditores de la Secretaría de Salud han comprobado irregularidades en el Almacén bajo la Administración de la doctora Marixa Ramírez de Solórzano.

En el informe se desprende la inoperancia de la administradora anterior y de los empleados a cargo del manejo de los medicamentos y del grado de corrupción en el que estaba sumida esa dependencia de Salud desde hace años.

El grado de descontrol en las bodegas era tal que “no todas las cotizaciones” eran reportadas al Departamento de Distribución y quedaba siempre a criterio de “la administradora”, añadió.

Según el documento, esa información es vital para los hospitales ya que sirve de base para hacer pedidos de medicamentos y al no tener datos fiables de las existencias se puso en peligro la salud de los pacientes ya que se corría el riesgo que medicamentos vitales no estuviesen.

El informe también señala que la Jefatura del Almacén Central “elaboraba solicitudes de medicamentos sin verificar la programación de distribución y la unidad técnica de medicamentos”.

La Secretaría de Salud advierte que el “muestreo” de los lotes de los medicamentos estaba sujeto al criterio de la “Jefatura del almacén” sin “importar si se cumplía o no con la certificación”  correspondiente.

Además, se pone como ejemplo el caso del Hospital Gabriela Alvarado de Danlí que reclamó medicamentos que salieron del almacén y que nunca llegaron a su destino porque “dichas remisiones fueron extraviadas”.

Además, se tiene constancia de que la “jefatura autorizaba solicitudes con cantidades superiores y exageradamente altas con respecto a lo programado”, incluso que “los proveedores se encargaban de cotizar por regiones u hospitales”, cuando esto nunca debe hacerse así, debe ser la Secretaría de Salud la encargada de las cotizaciones.

Respecto al sistema de control de inventarios, el informe que presentó ayer la Secretaría de Salud destaca que “las salidas de excedentes en su mayoría no se registraban y si lo hacían solo eran registrados manualmente, no quedaba ningún registro en el sistema”.

El director de Transformemos Honduras explicó que los medicamentos que ingresaban al almacén y quedaban en cuarentena no se registraban en el sistema, hasta la liberación de la cuarentena, lo que permitía largas estadías en recepción reduciendo su vida útil.

“Los registros no mantenían una secuencia lógica” y se hacían de manera manual con el consiguiente riesgo que eso conlleva; además, los jefes de Almacén podían no reportar la anulación de un pedido y usar ese registro para “dispensar” otro medicamento sin ningún tipo de notificación a destinos no programados, lo que evidencia el grado de corrupción, enfatizó.

“La Fiscalía debe poner rostro y nombre a estos actos de corrupción y deducir las responsabilidad del caso”, demandó.

El informe también recoge que se permitía que personal ajeno al Almacén “retirara medicamentos”, además de “permitirse cualquier tipo de fax como documento oficial, sin ningún registro de firmas permitiendo documentos falsos con firmas falsas o escaneadas”. (ML)

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El informe detalla también las acciones para luchar contra las irregularidades, en un plan integral que pretende dar total trasparencia al proceso de contratación y distribución de medicamentos.

De acuerdo al plan, se documentarán todos los procesos para brindar seguridad y se prevé la instalación de un sistema de fichaje de los trabajadores mediante huella dactilar.

Los accesos a todos los almacenes contarán con videovigilancia de forma que nadie sin autorización podrá acceder. Por otro lado, todas las transacciones serán supervisadas mediante una herramienta informática.

El sistema permite, mediante una serie de alarmas, conocer en todo momento la ubicación y vida útil de todos los medicamentos facilitando su localización y evitando su vencimiento.