EL PACIENTE

arquero3SI, ya sabemos que, por el momento, el amable público está más interesado en el “subibaja” instalado por el TSE, para que los candidatos a diputados y a las corporaciones municipales se trepen al balancín a ver cuáles quedan arriba y cuáles abajo. ¿Pero no les parece que sería bueno ir pensando en esta montaña de problemas que se han acumulado?, porque así como pintan las cosas, el próximo gobierno no va a caminar sobre lecho de rosas. Todavía no entrega el Congreso Nacional que preside el ahora también presidente electo. Por los mensajes cifrados que se leen, da la impresión que será con los diputados de este Congreso que intentarán aprobar muchas leyes que quedaron esperando el resultado electoral.

Varias iniciativas quedaron en suspenso, porque el partido de gobierno no quiso comprometer la elección, revolviendo a la gente, aprobando esas iniciativas. Así que en el paquete seguramente no todas serán populares y muchas de ellas, controversiales. También es de público conocimiento que el gobierno no tuvo, en las postrimerías de la administración, acuerdo con el FMI. Demasiado exigían las quisquillosas tías las “zanatas”, además de todo el rosario de cargas tributarias y de devaluaciones por poquitos, que consiguieron atravesar al adolorido paciente, a partir que ingresó al hospital y durante estuvo en cuidados intensivos, hasta que lo dejaron a la mano de Dios, porque ya no aguantaba los efectos secundarios de la medicina. Según el diagnóstico que le hicieron recientemente, el enfermo empeoró, porque se dispararon los gastos gubernamentales, se redujeron los ingresos fiscales y en el año político toda atención al desmejorado doliente se postergó.

Una comisión de transición integrada por lo que se sospecha podría ser el equipo gubernamental, en ministerios y otras instituciones públicas, en el próximo gobierno, ha iniciado el proceso de recibir informes del gabinete actual, sobre el grave estado del hospitalizado. Como no tardan en asomarse las delegaciones del Tata Fondo, acompañado de las necias tías las “zanatas” y de sus otros parientes, las aves agoreras, hay que estar ojo al Cristo. Porque con ese congreso abierto bien puede ser que intenten sacarle otras pintas de sangre al pálido agonizante. Esperemos que el nuevo gobierno entienda que la postrada economía no va a recuperarse si la siguen exprimiendo, atendiendo la atávica necesidad gubernamental de incrementar sus ingresos fiscales, a como dé lugar, para seguir gastando a manos llenas.

Los ingresos se cayeron porque la actividad productiva y las empresas que tributan andan mal. Para que haya ingreso fiscal se necesita primero reactivar el aparato económico, con estímulos a la inversión e incentivos a la iniciativa privada. Pero ello contradice todas esas políticas de mayor contracción que exigen los inquisidores que vienen a acabar de matar al paciente. El pozo lo secaron. No solo eso, sino que el agua que se están bebiendo es ajena. Han empeñado el país, con pesadas deudas que le quedan a las futuras generaciones. Pero como también recurrieron al endeudamiento a corto plazo, con intereses groseros, mientras los ingresos tributarios apenas ajusta para pagar planillas, no sería del todo remoto que recurran al mismo resabio de siempre, aplicando ajustes fiscales, en la mera entrada. Solo faltaría, entonces, que lo que se les ocurra hacer sea feriar el país a pedacitos.  Esperemos que ello no sea así y que los nuevos inquilinos de la Casa de Gobierno traigan soluciones creativas para salir de esta complicada encrucijada.