Maduro enfrenta primer test electoral a siete meses de ganar presidencia en Venezuela

CARACAS,(AFP).- Gobierno y oposición pugnan este domingo por el voto de 19 millones de venezolanos en comicios municipales ungidos por los antichavistas a la categoría de un plebiscito sobre la gestión de Nicolás Maduro, electo por un estrecho margen en abril tras la muerte de Hugo Chávez.
Con trasfondo de alta inflación y escasez, casi 40.000 terminales electrónicas receptoras de votos abrirán a partir de las 06:00 horas locales durante diez horas para elegir las autoridades en 337 alcaldías, un nivel de gobierno donde el chavismo tiene amplia mayoría ya que controla cerca de 280.

Este domingo Venezuela elige a todos sus alcaldes y concejales, incluyendo al alcalde metropolitano de Caracas.
Este domingo Venezuela elige a todos sus alcaldes y concejales, incluyendo al alcalde metropolitano de Caracas.

Pero las miradas estarán focalizadas en las ciudades grandes y en especial en las dos «joyas de la corona», la supra alcaldía del área metropolitana de Caracas (que abarca cinco municipios) y la petrolera Maracaibo, segunda ciudad del país.
Ambas alcaldías, que suman un sexto de los votantes, están hoy en manos de la oposición, que encuentra la difícil tarea –en especial en Maracaibo– de retenerlas.
Las elecciones en el tercer país más violento de América Latina y con tasas de 54 homicidios cada cien mil habitantes (superiores a las de naciones en guerra) transcurren en el marco de la ya tradicional prohibición de venta de alcohol durante 72 horas y una interdicción adicional a las ya existentes al porte de armas.
Cerca de 120.000 militares fueron desplegados a lo largo y ancho del país en refuerzo de la policía para custodiar los comicios, en un operativo iniciado hace varios días y que fue bautizado Plan República.
Venezuela, llegó a estas municipales arrastrando una inflación de 54% anual, escasez puntual de determinados bienes y presiones sobre el férreo control cambiario, que llevaron la cotización oficial del dólar a superar nueve veces su valor en el ilegal mercado paralelo.
Quizás envalentonada por las vacilaciones oficialistas de los primeros meses de gobierno, los traspiés económicos y los retrocesos de Maduro en las encuestas, la oposición lanzó su desafío de transformar las municipales en un plebiscito informal y una bisagra en el futuro de Venezuela.
El heredero de Chávez, en picada en los sondeos hasta octubre, tomó el guante -sin jamás aceptar el carácter plebiscitario- y tras definirse como «Presidente Justiciero», lanzó una ofensiva que forzó la baja de precios de televisores, zapatos o tornillos, censó a comerciantes y amenazó con prisión a díscolos.
Sondeos privados a los que tuvo acceso la AFP detectaron que la panoplia de medidas populistas, que apuntan básicamente a la clase media, habrían frenado la caída de la intención de voto de los candidatos oficiales e incluso revertido la tendencia.
En Venezuela no hay encuestas de salida de urna y el Consejo Nacional Electoral, que tiene por política difundir resultados cuando son irreversibles, anticipa que tres horas después de los cierres de votación podrán comenzar a conocerse los resultados de cada elección local.