Congreso Nacional prepara decreto para dar “luz verde” a fusiones

El Congreso Nacional conoció un proyecto de decreto que le dará “luz verde” al próximo presidente, Juan Orlando Hernández, para fusionar las instituciones que considere oportuno y hacerle frente al gasto corriente que agobia las finanzas públicas.

Con el plan de ahorro del gasto público que trae el nuevo gobierno, varias instituciones del Estado pasarían a mejor vida.
Con el plan de ahorro del gasto público que trae el nuevo gobierno, varias instituciones del Estado pasarían a mejor vida.

La iniciativa fue presentada por la vicepresidenta de la Cámara Legislativa, Lena Gutiérrez, y una vez aprobada facultará al mandatario a suprimir, escindir o fusionar aquellas instituciones públicas que representen un costo para el Estado.
El proyecto fue turnado a una comisión de dictamen que lo tendrá listo para su aprobación antes del 23 de enero del 2014, cuando termina la presente legislatura y dos días después, el 27 de enero, asuma el nuevo gobierno.
Gutiérrez explicó que el decreto permitirá al presidente electo, Juan Orlando Hernández, darle un respiro a las finanzas públicas con el ahorro del millonario presupuesto que se destina en instituciones sin resultados y fortaleciendo otras entidades con programas sociales prioritarios, como salud, educación y seguridad.
INSTITUCIONES TRADICIONALES
El proyecto excluye a las instituciones tradicionales creadas en la Constitución de la República con rango de secretarías de Estado, pero aplica a una decena de instituciones que han sido constituidas mediantes decretos del Poder Ejecutivo en los últimos gobiernos.
Bajo este esquema, según la proyectista, son susceptibles de fusión, entidades como el Programa de Asignación Familiar (Praf), el Instituto Hondureño de la Niñez y la Familia (Ihnfa), el Fondo Hondureño de Inversión Social (FHIS), el Patronato Nacional de la Infancia (Pani), la Secretaría de Justicia y Derechos Humanos (DD HH), Secretaría de las Etnias y el Instituto Nacional de la Mujer (Inam), entre otras.
“Cuando una secretaría fuere creada por ley, el presidente de la República podrá fusionar, escindir o suprimir la misma por decreto cuando lo considere conveniente a los intereses del Estado”, señala el proyecto de decreto en su parte toral y que reforma una docena de artículos  de la Ley de la Administración Pública.
“Los órganos o entidades desconcentradas se crearán, modificarán, fusionarán o suprimirán mediante decreto del presidente de la República en Consejo de Ministros y sus titulares responderán a su gestión ante la dependencia de la administración centralizada de quien dependa.
El decreto también facultará al próximo gobernante a anular aquellos contratos del Estado celebrados con particulares sin respaldo presupuestario y sancionará administrativa, civil y penalmente a los funcionarios que los suscriban a sabiendas que no hay financiamiento para ellos.
GOBIERNO OBESO
En las últimas horas, los asesores del presidente electo han insistido en la reducción de la cantidad de los empleados públicos como una alternativa para reducir el déficit fiscal estimado en más de 70,000 millones de lempiras que heredará la próxima administración.
“Pensamos que si queremos una buena administración pública debemos poner a dieta el gobierno con pocos empleados y ministerios, porque está obeso”, señaló Ebal Díaz, miembro de la Comisión de Transición del gobierno entrante y saliente.
Al respecto, el presidente la Comisión de Presupuesto del Congreso Nacional, el diputado nacionalista, Francisco Rivera, manifestó que  es fundamental reducir sustancialmente aquellos empleados que no tienen funciones, lo mismo que algunas secretarías y dependencias estatales con dualidad de funciones.
“El presidente Hernández debe de tomar las medidas necesarias y entre ellas la reducción del gasto y cómo se hace eso haciendo más pequeño el aparato estatal”, recalcó, al tiempo de recordar que también está por aprobarse el decreto que elimina los 400 millones de lempiras anuales que el Congreso Nacional destinaba para programas sociales gestionados por los diputados en sus departamentos.
“Para garantizar la gobernanza  en el próximo gobierno se requiere hacer más pequeño el aparato estatal y sacar de circulación las dependencias que son una carga para el Estado”, dijo Rivera, para señalar que por esta vía se podrían ahorrar unos 700 millones de lempiras.
Bajo este escenario, el congresista cree hasta necesario considerar el retorno a la Secretaría de Finanzas de la Dirección Ejecutiva de Ingresos (DEI), en vista que no ha cumplido con las expectativas de recaudación.
EXCESIVO GASTO
El vicepresidente del Congreso Nacional, Ramón Velásquez Nazar, consideró que si el próximo gobierno quiere triunfar en su gestión deberá hacerle frente al excesivo gasto corriente y fortalecer los ingresos antes de recurrir a reformas para aumentar impuestos y devaluar la moneda.
Varios expertos se han pronunciado a favor de esta iniciativa. El presidente del Colegio Hondureño de Economistas (CHE), Roldán Duarte, estimó que de entrada la nueva administración debería despedir a unos 5,000 empleados supernumerarios de varias instituciones centralizadas y descentralizadas.
Por su parte, el exministro de Finanzas, Arturo Alvarado, afirmó que es urgente fusionar instituciones que tienen las mismas funciones en las áreas de salud, vivienda, agro, derechos humanos, niñez y equidad de género, entre otras. “Ese sería el primer paso para enfrentar la enorme brecha fiscal de este momento”, subrayó. (EG)

Los empresarios apoyan fusiones
La empresa privada está de acuerdo con la idea del nuevo gobierno, en el sentido de fusionar a algunas instituciones gubernamentales para adelgazar el aparato estatal y enfrentar de esa manera el excesivo gasto corriente.
La Comisión de Transición trabaja en la elaboración de un diagnóstico sobre la situación real de la economía estatal, liderada por el expresidente Ricardo Maduro y un grupo de sus cercanos colaboradores, desde ya se plantea la reducción del gasto corriente con medidas como la unión de secretarías que cumplen funciones similares.
Al respecto, el presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa (CCIT), Miguel Mourra, explicó que “nosotros miramos muy bien y se lo planteamos al presidente electo en una reunión que sostuvimos, que el gobierno tiene que tomar muchas medidas de austeridad, medidas de transparencia”.
También, indicó que debe tomar “determinaciones para elevar el nivel de competitividad del país en el Doing Business (revista del Banco Mundial que mide la factibilidad de las economías para hacer negocios), en resumen, enfocar las energías en reducir el tamaño del Estado”.
Mourra agregó que el sector empresarial ve con agrado la idea de unir algunas entidades estatales con duplicidad de funciones o que se encuentran en situación calamitosa por malas administraciones. De esa manera, confían en que el nuevo gobierno sea versátil, que dé resultados a corto plazo.
Por su lado, el director ejecutivo del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), Armando Urtecho, expresó que “es importante, el sector privado ha mencionado en los últimos dos gobiernos, que hay que reducir los gastos, aumentar la base tributaria y creemos que el nuevo gobierno va a trabajar en eso”.
Por otra parte, Urtecho dijo que la administración que asuma el 27 de enero las riendas del país, está en la obligación de decir cómo encuentra las finanzas estatales, “no como el gobierno de don Porfirio Lobo que no tuvo la posibilidad de decirle a la población de cómo se había recibido del gobierno anterior porque estaba más queriendo solventar un problema de carácter político”.
Pero ahora no hay excusas y el gobierno entrante deberá rendir cuentas claras de la situación fiscal porque ese es el punto de partida para exigir resultados.
Una de las secretarías que debería ser fusionada es la Justicia y Derechos Humanos, que bien podría ser adherida a la del Interior y Población, ya que cumple la misma función del Comisionado Nacional de Derechos Humanos (Conadeh), explicó.
Además, se mostró a favor de que se elimine el cargo de comisionados, porque según el entrevistado, algunos de estos funcionarios ganan más que los ministros, con pocas responsabilidades y los resultados son pobres. (JB)