Costa Rica seguirá construyendo carretera paralela al río San Juan

SAN JOSÉ (AFP). – La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, dijo que su gobierno seguirá construyendo una carretera paralela al fronterizo río San Juan, aunque acatará el fallo que dictará hoy la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sobre un proyecto denunciado por Nicaragua.

Laura Chinchilla
Laura Chinchilla

La CIJ, con sede en La Haya, resolverá una solicitud de medidas cautelares del gobierno de Managua, que pide la suspensión de las obras por supuestos daños ambientales al río.

«Si las medidas (que decida la CIJ) van en dirección a que hay que trabajar más en mitigación ambiental, eso será motivo de alegría para Costa Rica», señaló Chinchilla en una conferencia de prensa, en la que también anunció los avances de un plan de reforestación en la cuenca del San Juan.

La mandataria dijo que desde junio de 2012 se han sembrado 44,000 árboles en la margen sur del río nicaragüense, que marca parte de la frontera entre los dos países en un tramo de unos 130 km, para compensar eventuales afectaciones ambientales a la zona.

En esta labor -agregó- han participado 800 voluntarios entre estudiantes de secundaria, activistas de organizaciones ambientalistas y funcionarios del Ministerio de Ambiente y Energía en la región.

La gobernante costarricense aseguró que la construcción de la carretera es importante «para el ejercicio de nuestros derechos soberanos». «Vamos a seguir con esa obra», señaló.

Chinchilla anunció que para enero se habrá completado un plan de electrificación en todos los pueblos fronterizos, lo que unido a la carretera ayudará al desarrollo económico y social de esas comunidades.

La viceministra de Ambiente, Ana Lorena Guevara, anunció que una misión de biólogos costarricenses pudo ingresar el miércoles a isla Portillos, un territorio fronterizo que disputan Nicaragua y Costa Rica en otro proceso ante la CIJ.

Los expertos lograron verificar la existencia daños provocados por la excavación por parte de Nicaragua de canales artificiales en esa zona, un humedal protegido de unos 3 km2, y en los próximos días harán una evaluación de las medidas que deberán tomarse para mitigar tales daños, puntualizó Guevara.

En noviembre, la CIJ ordenó a Nicaragua suspender los dragados y retirar todo el personal civil y militar de la zona, medida que ha sido cumplida según constataron los miembros de la misión.