Corte de La Haya deniega medidas cautelares exigidas por Nicaragua contra Costa Rica

LA HAYA (AFP). La Corte Internacional de Justicia (CIJ) rechazó el viernes dictar las medidas cautelares exigidas por Nicaragua contra Costa Rica a causa de presuntos daños ambientales causados por la construcción de una carretera paralela al fronterizo río San Juan.

El gobierno de Costa Rica celebró ayer el rechazo de las medidas cautelares que solicitó Nicaragua a la Corte Internacional de Justicia por la construcción de una carretera paralela a la frontera entre estos dos países.
El gobierno de Costa Rica celebró ayer el rechazo de las medidas cautelares que solicitó Nicaragua a la Corte Internacional de Justicia por la construcción de una carretera paralela a la frontera entre estos dos países.

La Corte, con sede en La Haya, determinó, por unanimidad, que los alegatos de Managua no demostraban la existencia de un «riesgo real e inminente» y que por lo tanto no justificaban «el ejercicio de su poder de indicar medidas cautelares».
Managua aduce que esas obras provocaron severos daños ambientales y que San José debía haberle consultado antes de emprenderlas, por lo cual solicitó a la CIJ que conminara a las autoridades costarricenses a frenar su avance.
Según Managua, las obras de la ruta 1856, en el margen derecho del San Juan, amenazan principalmente a las especies de la zona.
Pero la Corte determinó que los argumentos presentados «no explican de qué manera esas especies podrían verse específicamente amenazadas por las obras de construcción de la carretera ni indican con precisión cuáles son [las especies] que podrían verse afectadas».
El embajador de Costa Rica en Holanda, Jorge Urbina, se dijo «satisfecho» por el fallo de la CIJ y manifestó que «las medidas pedidas por Nicaragua eran innecesarias».
La Corte subrayó sin embargo que Costa Rica «reconoció la necesidad de tomar medidas correctivas para reducir los efectos de la planificación y ejecución de la construcción de la carretera en 2011».
Ello llevó al embajador de Nicaragua en Holanda, Carlos Argüello Gómez, a estimar que el fallo fue «razonable», según dijo a periodistas.
En Nicaragua, el gobierno de Daniel Ortega declaró en un comunicado que estaba «satisfecho» por la decisión puesto que en la petición de Managua se incluía, además de las medidas cautelares, «la entrega de un estudio de impacto ambiental, la ejecución de medidas de mitigación pertinentes y la no reanudación de la construcción de dicha carretera».
Nicaragua afirma que aunque la Corte rechazó su petición logró que «Costa Rica se comprometiera a hacer entrega este 19 de diciembre 2013» del estudio de impacto ambiental.
También consiguió que San José se comprometiera a «no causar ningún daño transfronterizo significativo como resultados de las construcciones en su territorio», así como a no reanudar las obras «antes de finales del 2014 o inicios del 2015».
La vía en el centro de este litigio se extiende unos 130 km en paralelo al San Juan, un río de soberanía nicaragüense que marca cerca de un 40% de la frontera común de 312 km, pero en el que los costarricenses pueden navegar en función de tratados bilaterales.
Esta es la segunda vez en menos de un mes que la Corte contraría la posición de Nicaragua.
En noviembre, el juez ordenó a Managua retirarse de la Isla Calero o Portillos (Harbour Head para los nicaragüenses) -ubicada entre los ríos San Juan, el Colorado (un brazo del San Juan que penetra en territorio costarricense) y el mar Caribe- donde realizaba actividades de dragado.
En este contexto, la ruta 1856 fue pensada por Costa Rica como respuesta a lo que calificó como una invasión de Nicaragua a su territorio en el extremo este de la frontera donde se encuentra la isla y a la necesidad de desarrollo de las aisladas comunidades de la zona.