Proceso evolutivo de la ciencia médica en Danlí siglo XVII y XIX

Darío González C.
Con el persistente afán de conocer a profundidad la evolución de las ciencias médicas, en la recién surgida villa de Danlí, fuimos afortunados al encontrar en testimonios de archivo, informes que datan en los albores del siglo XVIII, confirmando que el pequeño vecindario contaba con versados boticarios que el vulgo llamaba inteligentes; entendidos en rudimentos de medicina y en la intrincada farmacopea vegetal que curaban enfermedades de fácil tratamiento.

Dr. Luis Lazo Arriaga
Dr. Luis Lazo Arriaga

También existían los famosos yerberos más conocidos como charlatanes que ofrecían brebajes maravillosos para curar toda clase de enfermedades rebeldes, los barberos sajadores de incordios, los herreros, que tenían el atrevimiento de sacar muelas, los sobadores de empachos y esguinces y por último las expertas comadronas que atendían las parturientas y recetaban chupones de chichimora y anís para atenuar el llanto de los niños.
Es probable que los vecinos de esta comarca para consultar dolencias graves fueran atendidos por don León de la Morataya, cirujano real que fue autorizado en 1775, por la Alcaldía Mayor de Tegucigalpa, para ejercer su profesión o quizá por el que esporádicamente ejercía la ciencia de Esculapio, don Alonso Carreola, médico de la real armada, testimonio que corrobora el Dr. Plutarco Castellanos en su valiosa obra, “Buscando Raíces a través de la Historia de la Medicina publicada en el 2002”.
Es meritorio recordar que en el siglo XIX Danlí alcanza un auge extraordinario, al contar con una pléyade de médicos graduados en la universidad de San Carlos de Borromeo (Guatemala) contándose el licenciado Cornelio Lazo Ordaz, doctores Pedro Gamero Llanos, Manuel Gamero Idiáquez, Remigio Díaz Cárcamo, Cornelio Moncada, Luis Lazo Arriaga, Segismundo Arriaga y Vicente Idiáquez Moncada, egresado de nuestra facultad de Medicina (1888).
Se vuelve perentorio afirmar que un año antes que nuestra ciudad alcanzara el título de ciudad, el 14 de julio de 1842, obtiene el primer danlideño su título de licenciado en Medicina y Cirugía, Cornelio Lazo Ordaz, en 1843 regresa al nativo lugar como lo afirma el historiador Luis Hernán Sevilla y se dedica exclusivamente al alivio de la humanidad, fue representante en varias veces de las cámaras ordinarias, cirujano del ejército siendo jefe de armas el general José Santos Guardiola y años después el 11 de marzo de 1869 el General Presidente José María Medina, creó el protomedicato de la república que era una institución llamada a regular el ejercicio de la medicina, fijando su sede en Danlí, quedando organizada de la siguiente manera: protomédico licenciado Cornelio Lazo Ordaz, vocales Dr. Manuel Gamero Idiáquez, Dr. Pedro Gamero Llanos, secretario Bachiller Modesto Medina.
Lazo Ordaz contrajo nupcias con su prima Bárbara Arriaga pero no tuvo la dicha de tener sucesión legítima, derramando su afecto en sus hermanos y sobrinos. A los 54 años diez días de su edad y treinta de su profesión (26 de septiembre de 1872) sucumbió víctima de una enfermedad grave, pasando a la región eterna.
Dr. Remigio Díaz Cárcamo, nació en la entonces villa de Danlí, en el año de 1840, fueron sus padres don Simón Díaz Tinoco y doña Eduviges Cárcamo los estudios primarios los realizó en su ciudad natal, los secundarios y universitarios en la capital guatemalteca, habiéndose graduado de licenciado en Medicina y Cirugía, tiempo después obtuvo su doctorado sustentando la tesis sobre la sífilis, presentada ante el protomedicato de la república de Guatemala el 18 de noviembre de 1865; figuraban en la tierna examinadora el Dr. Eusebio Murga catedrático jubilado de anatomía y fisiología, Dr. Eligio Baca catedrático de Medicina Operatoria, Dr. José. B. Vasconcelos, catedrático de Patología General y especial y el Dr. Manuel Saravia actuando como sensor específico, Díaz Cárcamo viajó posteriormente a Europa, obteniendo su especialización en Francia y Alemania; en este último país le fue otorgado un pergamino y una medalla de oro por su actitud y capacidad, al regresar a su patria ejerció por un tiempo, su profesión en su ciudad natal. Posteriormente fue nombrado médico residente de recién inaugurado Hospital General. En el campo diplomático desempeñó innumerables misiones de alta responsabilidad a nivel centroamericano, sirviendo con lealtad y entrega los gobiernos de los generales Luis Bográn y Domingo Vásquez. Visto en la perspectiva familiar fue un excelente esposo, y padre ejemplar, su consorte lo fue la agraciada damita Juana Zelaya Garay educada en el convento de las madres Ursulinas de ciudad Guatemala, era hija del ex presidente temporal (1876) José María Zelaya Carrasco.
El Dr. Remigio Díaz Cárcamo como hondureño supo cumplir a cabalidad su deber ciudadano, enalteció a Honduras le dio prestigio dentro y fuera de las fronteras patrias y como danlideño se interesó por servir la comunidad y promover sus valores culturales, falleció en Tegucigalpa el 27 de abril de 1923.
Dr. Luis Lazo Arriaga: Este ilustre médico nació en la ciudad de Danlí, el 7 de agosto de 1859, fueron sus padres don Luis Lazo Ordaz y doña Manuela Arriaga Medina, la gentil colaboración de su pariente Margarita Selle, residente en ciudad Guatemala ha permitido ampliar el horizonte de nuestras investigaciones, al enviarnos fragmentos del diccionario enciclopédico, escrito por Jorge Luis Arriola en el 2009, quien afirma que estudió latinidad en Tegucigalpa (1871-1872), Bachiller en Filosofía de la Universidad de San Carlos, interno de los hospitales en 1878, licenciado en Farmacia (1879) y Dr. en Medicina en octubre del mismo año. Viajó frecuentemente por el extranjero (América y Europa) ex patriado por su oposición al gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera, se asiló en El Salvador, donde ejerció su profesión, se especializó en Ginecología y Pediatría, fue jefe del cuarto servicio de Medicina del Hospital Rosales, en San Salvador; decano suplente de la facultad de Medicina y farmacia de Guatemala, catedrático de anatomía y fisiología en varios colegios de secundaria y en la escuela de medicina, así como colaborador de algunos periódicos científicos, autor de la obra “Anatomía, Fisiología e Higiene” que fue declarada obra de texto por los gobiernos centroamericanos en 1886.
Delegado a congresos médicos internacionales y nacionales, fue cónsul de Honduras en Nueva York, Estados Unidos, Ministro Plenipotenciario en Washington Argentina y Chile (1910), miembro de la sociedad de medicina y cirugía en Guatemala, miembro de la Asociación de Cirujanos Militares de los EEUU y miembro de la Organización Panamericana de la Salud (1907).
El 8 de febrero de 1896 unió sus destinos con la agradecida joven guatemalteca Emilia Peña. El gobierno liberal del Dr. Ramón Villeda Morales (1962) honra con su nombre el centro de salud de la ciudad de El Paraíso, este ilustre médico danlideño, falleció en la ciudad de Guatemala el 18 de diciembre de 1944, dejando como legado imperecedero sus servicios prestados a la humanidad desvalida.