Mal interpretada libertad de cátedra en la UNAH

Por: Armando Cerrato*

armando-cerratoHace algunos  años, cuando aún era docente en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), conocí  innumerables casos de acoso  sexual, económico y político, de maestros hacia alumnos de ambos sexos.

También de discriminación política, étnica, religiosa, de género, homofóbica, antipatía, clase social, usos y costumbres, religión y lo que es peor por discapacidad física, hechos deleznables que condené aconsejando a los estudiantes que los denunciaran intra y extramuros sin temor alguno.

Eso fue antes que se crearan las figuras de un vice-rector Académico, un vice-rector de Asuntos Estudiantiles y un comisionado de Defensa de los Derechos de los Estudiantes, entes institucionales que se supone, atienden las denuncias diversas que se les presenten por escrito y tras los procedimientos establecidos, corrigen en consecuencia las irregularidades, aunque tienen facultad para actuar de oficio al tener conocimiento de algo feo en contra de los estudiantes.

Los docentes acosadores y discriminadores utilizan como arma maestra la mal entendida figura de la libertad de cátedra, de la que abusan reiteradamente aplazando masiva o selectivamente a los estudiantes que no acceden a sus caprichos, e incluso a quienes a base de mucho esfuerzo dan muestras de excelencia en el estudio al que están dedicados a plenitud y prometen ser profesionales brillantes.

Esa situación irregular se da en todas las carreras y en el servicio de casi todas las materias, claro que como para confirmar la regla existen catedráticos íntegros y brillantes que no necesitan del terror académico para ganarse el respeto, aprecio y afecto de los estudiantes, y es a ellos a los que acuden en busca de consejos cuando se ven envueltos en una situación difícil con los altamente represivos e incomprensivos que lo que menos tienen es vocación para enseñar.

En la actualidad hay 154 maestros a punto de ir a audiencias con el Consejo Universitario por reprobaciones masivas en matemáticas y materias de ingeniería, pero qué pasa con los de medicina, derecho, economía y las otras carreras. Donde  los que enseñan se creen intocables en virtud de la libertad de cátedra.

En términos reales la libertad de cátedra, solo es para recibir un programa de estudios a desarrollar, como el profesor mejor crea que se le hace fácil la construcción de la clase y formación del estudiante, pero no para hacer de la misma lo que se le antoje, como poner exámenes preguntando cosas que no enseñó o no mandó a investigar, aplazando a placer, quedarse con los exámenes como si no pertenecieran a los estudiantes y lo que es peor, sin discutir el examen, sin dar revisión y solo informar la nota como última palabra y no admitir reclamo alguno.

Una miembro de mi familia, estudiante de Derecho, fue aplazada en una materia por un abogado que no le quiso enseñar el examen resuelto y probar dónde falló, aunque ella está segura de haber estudiado y contestado bien.

Al reclamar su derecho a revisión de examen el catedrático (¿?) que solo informó la nota, le dijo no tener la prueba  consigo sino en su cubículo, ahí le dijo que en el automóvil, fueron a varios parqueos porque según el abogado no recordaba en cuál lo había dejado, cuando encontraron el auto, en efecto, había ahí folders con exámenes de estudiantes de varias secciones, en el legajo correspondiente al  de mi familiar, dijo no encontrar específicamente el de ella, proponiéndole arreglar la nota de otra manera (¿?), ella indignada le dijo, no abogado yo no arreglo las cosas como usted propone, haga lo que desee con la nota, y la aplazó.

Cuando me contó el caso, le aconsejé que como estudiante de Derecho se defienda usando los recursos legales existentes, denunciando por escrito estos hechos ante la Asociación de Estudiantes de Derecho, la decana de la Facultad, el comisionado de  los Derechos de los Estudiantes, la vicerrectoría de Asuntos Estudiantiles, la vicerrectoría Académica, la Rectoría, la Junta de Dirección Universitaria y el Consejo Superior, porque ya es tiempo de que la UNAH se adecente.

A mi familiar no le arredra el tener que repetir la materia, pero le indigna la proposición indecorosa, la posición  impositiva  y de superioridad del catedrático y sobre todo porque le arruinó su índice académico que era arriba de 80 en toda la carrera, dejándoselo en 79. Aparte de atrasarla un semestre repitiendo una materia que seguramente aprobó y con buena nota.

*Licenciado en Periodismo