Prensa de Cuba pide fin al bloqueo

La Habana (EFE). Las medidas anunciadas por Estados Unidos que relajan las sanciones hacia Cuba «constituyen un paso en la dirección correcta» pero queda un «largo camino» para que se ponga fin al bloqueo norteamericano, indica la prensa oficial del país caribeño.
«Aún queda un largo camino que recorrer para desmontar muchos otros aspectos del bloqueo económico, comercial y financiero mediante el uso de las prerrogativas ejecutivas del presidente y para que el Congreso de EE UU ponga fin a esta política de una vez», señala el reporte que publicó este viernes Granma y Juventud Rebelde, los principales diarios de la isla.
RAT-CUBA-EMBARGO-160115Ambos publicaronayer en sus portadas el titular «Entrarán en vigor nuevas medidas de Estados Unidos respecto a Cuba», nota que desarrollan en páginas interiores con el subtítulo «Se mantiene el bloqueo económico, comercial y financiero».
Sobre los viajes de estadounidenses, los diarios cubanos destacan que se eliminan los límites del gasto que pueden realizar en Cuba, se les autoriza el uso de tarjetas de crédito y se da operatividad a líneas aéreas y agencias de viajes pero sin embargo «no se aprobó que los norteamericanos viajen a Cuba por la vía marítima».
«Se mantienen las restricciones a las exportaciones de Estados Unidos a Cuba, especialmente de productos de alta tecnología, con excepción de limitadas ventas de materiales de construcción, equipos e implementos agrícolas que se permitirán realizar a particulares, al parecer a través de empresas cubanas», añade la información de los medios oficiales de la isla.
En el caso de las telecomunicaciones, los medios cubanos dicen que «fueron abordadas con amplitud en las regulaciones, en correspondencia con los objetivos de la política de Estados Unidos de tratar de incrementar su influencia en la sociedad cubana».
Respecto a la posibilidad de que bancos norteamericanos puedan abrir cuentas en entidades financieras cubanas para determinadas transacciones, la nota indica que el tratamiento no será recíproco: «nuestros bancos no podrán hacer lo mismo en Estados Unidos», señalan.