Gladys Aurora López: La seguridad no es un tema negociable

A criterio de la primera vicepresidenta del Congreso Nacional, Gladys Aurora López, los extremos de la votación por elevar el rango constitucional de la Policía Militar son dos: o los diputados votan a favor de la seguridad permanente para el pueblo o votan en contra haciéndole caso a las posiciones obsesivas de las cúpulas de los partidos de la oposición.
¿Todo listo para el martes?
Tenemos convocatoria para el martes para iniciar la agenda y el pueblo hondureño está inquieto y preocupado por conocer si al final tendremos o no una Policía Militar con rango constitucional, que también será tema de debate esta semana. El dictamen está listo y la socialización continúa y de repente, cambie un poco este término de socialización hacia la concienciación.
¿Se alcanzarán los votos?
Esto es un compromiso con la ciudadanía hondureña, así que cada diputado debe responder a ese compromiso. Se está haciendo conciencia en los diputados, pero votar es cosa de cada uno. Los extremos en esta votación que se dará en el Congreso Nacional son dos: o votan por la seguridad permanente del pueblo o votan en contra de que los hondureños tengamos seguridad permanente.
¿Siguen las negociaciones?
Yo diría que más que negociaciones, es un tema de compromiso de cada uno. La seguridad no es un tema negociable, sino que un compromiso con la familia hondureña y lo que estamos haciendo, es abrir un espacio para que los electores les recuerden a sus diputados que tienen un compromiso con ellos. La seguridad nunca debió politizarse, ni llevar a punto de crear una rivalidad política, ni llevar a resentimientos producto de los resultados de las elecciones anteriores.
¿Cree que las posiciones de las cúpulas de los partidos obedezcan a resentimientos?
Eso indica porque las cúpulas no quieren escuchar los argumentos sólidos que nos llevan a darle rango constitucional a la Policía Nacional. La oposición debe sentirse entre la espada y la pared con las presiones de la sociedad que votó por tener a su Policía Militar fuera de los cuarteles, dándole seguridad.
Esos mensajes que caen a los diputados ¿es acoso?
La gente está preocupada por lo que va a pasar con la Policía Militar y por Twitter y en la página del Congreso se están manifestando.
¿Qué debería valorar la oposición en este tema en concreto?
La oposición debería poner en la balanza la demanda de un pueblo que votó por tener seguridad y que confió en quien ofreció seguridad. Ahora es el momento de interpretar el mensaje que está dando la población.
Dicen que hay 80 votos a favor, ¿es cierto?
Hay muchos diputados confundidos por las posiciones de las cúpulas de sus partidos, pero ellos no deben olvidarse que si el partido los expulsa por apoyar la seguridad del pueblo, eso los enaltece porque llegaron al grado de sacrificarse por defender la familia hondureña. Fueron electos por la ciudadanía, por un período electoral y del Congreso no van a salir, seguirán siendo diputados con una aureola de nobleza y serán catalogados como hombresy mujeres con principios.
Hay dirigentes de los partidos acusando a sus mismos diputados de negociar, ¿cómo valora esto?
Eso no es posible que la dirigencia descalifique a sus mismos diputados, esto es cuestión de principios. Los diputados que voten por darle rango constitucional a la Policía Militar serán los diputados responsables. Lo que pasa en el Partido Liberal es contradictorio, esta bancada nos apoyó cuando creamos la Policía Militar, pero ahora se contradicen al oponerse al darle rango constitucional. El pueblo quiere a la Policía Militar en la calle y el Partido Liberal apoyó esa reforma, aprobada por 109 votos a favor y allí está el voto de los liberales.
¿Quiénes son los liberales que apoyaron la reforma?
No tengo a mano la votación de ese día, pero muchos fueron reelectos como: Mauricio Arias, Waldina Paz, Carlos Lara, Marco Antonio Andino, Fredy Nájera, Marlon Lara, Víctor Sabillón, Yuri Sabas, Aracely Leiva, Yadira Bendaña, Osman Aguilar y a lo mejor se me escapa otro nombre porque solo hubo tres abstenciones en la aprobación de esa reforma. Yo siento que los electores que votaron por estos diputados abrigan la esperanza de que ellos voten a favor ahora.
Independientemente de lo que pase este martes, ¿podría desaparecer la Policía Militar?
Yo no creo que de inmediato porque el Presidente de la República reiteró su compromiso de hacer lo que tenga que hacer por la seguridad de los hondureños. Pero la preocupación del Presidente es que con la actitud, a los extremos que han llegado los partidos de oposición de amenazar con la expulsión de sus diputados, esa es una prueba clara que si esos líderes de la oposición, porque muchos buscarán la Presidencia otra vez y otros, son eternos candidatos, como no quieren que exista la Policía Militar, la estarían derogando apenas lleguen al poder. Entonces, nosotros buscamos proteger la Policía Militar. Sabemos muy bien que en estos tres años de gobierno, la Policía Militar no tiene riesgo, pero ¿qué va a ocurrir después?
¿Cree que las Fuerzas Armadas estén de acuerdo con la decisión?
Yo no he realizado ninguna consulta a las Fuerzas Armadas, pero sí quiero recordar que una muestra importante de cómo no está debilitando ninguna fuerza es que se creó Fusina, donde convergen el Ministerio Público, Ejército, Policía y Poder Judicial. Es una fuerza conjunta con excelentes resultados. Nosotros sabemos que hay gente encargada de poner en contra del gobierno a la Policía y a las Fuerzas Armadas.
Mauricio Villeda salió con el rótulo de no al continuismo, ¿qué opina de ello?
Me asombró ver al señor Villeda, en la televisión con un cartel que no tenía nada que ver con el tema, porque por mi Twitter vi a personas humildes con carteles apoyando la Policía Militar. Creo que ahora es el momento de dejar a un lado ese temor porque ya no estamos en campaña electoral. Villeda, usted ya perdió en las elecciones pasadas ¿por qué continua con esa obsesión? Lo que vamos a discutir todos los diputados es si se eleva a rango constitucional la Policía Militar y si el pueblo, debe tener seguridad o no debe tener seguridad. (NA)