La Policía Militar en el CN

A pesar de la posición de las esferas oficiales sobre el manejo de sus estadísticas gubernamentales indicativas de que los niveles de inseguridad ciudadana están relativamente declinando, los hondureños de a pie cuestionamos este idílico enfoque a la luz de las informaciones de prensa que  diariamente nos atiborran con espeluznantes crímenes cometidos con frialdad y alevosía al grado que no sabemos qué se hizo la nueva ley -de las muchísimas que hay en Honduras- que  establecía la cadena perpetua.
Ante los innegables cuestionamientos y falta de credibilidad de la ciudadanía hacia la Policía Nacional para combatir la ola de criminalidad que nos abate, es del dominio público que el actual gobierno está trabajando en blindar con el rango constitucional a la recién creada Policía Militar de Orden Público. Y es aquí donde la mula votó a Genaro.
Como los políticos siempre se agarran de las greñas cuando surge la discusión de algún tema de capital trascendencia, tal es el caso de la Policía Militar en el seno del Congreso Nacional, especulan que la misma trae aparejada paralelamente la reelección presidencial; otros y otras por allí hablan sin argumentaciones consistentes de la desaparición de la Policía Nacional; asimismo dicen estos políticos que la tal Policía Militar será una guardia pretoriana al servicio del actual Ejecutivo, etc. ¡Ah el prurito de hacer oposición sin sentido!
Ante esta acalorada discusión, los “representantes del pueblo” deben actuar con responsabilidad y virtud ciudadana. Recuerden que en ustedes están centradas las miradas de la comunidad nacional. No hay que generar controversias estériles y en esta atmósfera de guerra fría instrumentada por sesgos partidaristas a quien se lo llevará el diablo, en  caso de no aprobarse el rango constitucional  de la Policía Militar, es… al pueblo-pueblo, no permitan señores diputados, que el caudillismo cerril e irracional se interponga para lograr acuerdos constructivos y patrióticos en pro del bienestar del pueblo hondureño que los llevó con su voto a esas posiciones que actualmente ostentan en el Congreso Nacional. No se les olvide que el pueblo está paulatinamente madurando su conciencia política y los estará observando en esta semana crucial para la vida institucional de su Policía Militar de Orden Público que tanto la necesita en esta hora histórica. Que sus objetivos apunten, señores diputados, hacia los intereses supremos de la nación sin cortapisas de ninguna naturaleza.
La suerte, pues, está echada. O están para cuidar al pueblo de la delincuencia que la asecha en el entorno nacional o deciden identificarse con el eslogan político aquel de una dama dirigente de un partido y candidata presidencial que en la anterior campaña pregonaba con manifiesta irresponsabilidad ¡los militares a sus cuarteles!
El pueblo espera de sus diputados que se defina el carácter legal de la Policía Militar de Orden Público (PMOP) con decisión, seriedad y responsabilidad.
Esperaremos…
César Augusto Bonilla Ochoa
Tegucigalpa, M.D.C.