OCCISOS, OPOSITORES Y POETAS

UNAS horas antes de su programada comparecencia al parlamento, donde revelaría pruebas relacionadas a la denuncia contra la presidencia y cercanos colaboradores, por supuesto encubrimiento de los autores de un acto terrorista, el fiscal que investigaba la causa fue encontrado tendido, de un disparo en la sien, en su casa de habitación. Los resultados preliminares de la autopsia revelan que “por la posición de las manos y de los dedos la pistola fue disparada dizque ‘sin intervención de terceras personas’ aunque el barrido electrónico para determinar si había pólvora en las manos dio negativo”. Sin embargo, las especulaciones sobre la muerte volvieron a encenderse luego que se supo la existencia de una nota “supuestamente dirigida a una empleada doméstica con una lista de compras para el siguiente día”.
El occiso “estaba a cargo de la investigación del mayor atentado contra intereses judíos ocurrido en Argentina, el ataque contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) que dejó 85 muertos”. “La semana pasada, el fiscal había denunciado a la presidenta argentina y otros dirigentes oficialistas por considerar que el memorándum de entendimiento con Irán aprobado en 2013 para investigar el atentado incluía el supuesto encubrimiento de algunos de los acusados a cambio de relaciones comerciales e intercambio de petróleo por granos en el marco de la crisis energética argentina”. “La señora mandataria ha recurrido a las redes sociales reiterando la existencia de una trama ‘muy sórdida’ detrás de la muerte del fiscal”. “La oposición anunció hoy que pedirá al secretario de Seguridad, su comparecencia ante el Congreso para explicar por qué se presentó en la casa del fiscal fallecido tras conocerse su muerte antes que la fiscal y la jueza de la causa, informaron hoy medios locales”.
Mientras, en otro lugar del vecindario, ante la agudizada crisis por la debacle de los precios del crudo, el bloque opositor prepara “la marcha de las cacerolas vacías, contra el hambre y por el cambio”. La movilización es una expresión de “indignación por la escasez de lo más elemental; las colas interminables de amas de casa que se forman en los comercios, en las tiendas, en los supermercados, en procura de los alimentos básicos, solo para encontrar escaparates vacíos; a la rutinaria respuesta de “no hay” cuando los enfermos se presentan a las farmacias con sus recetas de medicinas. La oposición urge que suenen pitoretas y pumpuneen cacerolas a la misma hora que el heredero del trono presente su mensaje anual de rendición de cuentas en la asamblea de diputados. Paralelamente hay otra marcha convocada en apoyo al régimen, ah y para celebrar un nuevo aniversario de la caída del dictador Pérez Jiménez. El alcalde del municipio Libertador, al oeste de Caracas, también anunció “prohibido que las protestas organizadas por la oposición se desplacen por el territorio que gobierna”. “Caracas fue declarada territorio de paz (…) no vamos a permitir manifestaciones violentas en el municipio Libertador, no se vistan que no van, no las vamos a permitir”. Como se intuye, las manifestaciones oficiales son las únicas pacíficas. Las opositoras, que a veces son reprimidas, se han llenado de sangre cuando irrumpen los “colectivos” –asociados al oficialismo–conducidos por motociclistas con sus rostros encubiertos, para asesinar estudiantes y espantar a los manifestantes. Esas son las violentas. Antes de concluir. ¿Quién le hace caso hoy, a los pesares del padre y poeta nicaragüense Ernesto Cardenal, que, con nostalgia, lamenta “que la revolución sandinista haya sido traicionada por el “comandante guerrillero”? De aquello, tal vez lo único que queda sean sus poemas políticos, como “La hora Cero”, que dedicó a la lucha del prócer Augusto César Sandino, que en su momento inspiraron la composición de canciones testimoniales que animaron la lucha revolucionaria de la época. El resto, son quimeras.