Continúa misterio sobre la muerte de Nisman

BUENOS AIRES (EFE). La Justicia argentina prohibió salir del país a Diego Lagomarsino, el colaborador del fiscal Alberto Nisman que le entregó el arma que causó su muerte y que presuntamente fue la última persona que le vio con vida, «luego de reiterados intentos por ubicarlo», informaron fuentes fiscales.
«A los efectos de tenerlo a derecho, cualquiera sea su situación procesal, la fiscal solicitó y la jueza dispuso la restricción de salida del país de Lagomarsino, luego de reiterados intentos por ubicarlo», indicó la fiscal de la causa, Viviana Fein, en un comunicado.
Según medios locales, pocos minutos después de la difusión del texto, Lagomarsino llamó a la fiscal por teléfono para disipar las dudas sobre su paradero e informarle de que estaba en casa de un amigo.
Nisman apareció muerto en la madrugada del lunes, con un tiro en la sien, en su casa en Buenos Aires pocas horas antes de revelar ante el Parlamento detalles y pruebas relacionadas con su denuncia contra la presidenta Cristina Fernández y algunos de sus colaboradores por supuestamente encubrir a los autores del ataque en 1994 contra la mutual judía AMIA.
Fein informó también que nadie custodia a Lagomarsino ya que ni ella, ni la jueza, ni el Ministerio de Seguridad habían dado orden para disponer una protección especial.
La fiscal explicó que está a la espera de la finalización del peritaje balístico que determinará de forma definitiva si el proyectil extraído del cuerpo corresponde con el arma calibre 22 hallada en el lugar y el cotejo del ADN encontrado en el escenario de la muerte.
Asimismo, Fein informó que se dispusieron nuevas medidas para recolectar pruebas, aunque «se mantendrán en reserva los detalles» a fin de garantizar el «éxito del procedimiento».
La fiscal detalló también que compareció la exesposa de Alberto Nisman, la juez Sandra Arroyo Salgado, que continúa prestando declaración testimonial.
Además declararon la madre de Alberto Nisman, Sara Garfunkel; la tía del fiscal, Lidia Garfunkel, y el doctor Héctor Di Salvo, perito forense que participó en la autopsia, entre otros, según el comunicado.
Las pruebas preliminares apuntan que el disparo en la cabeza que causó la muerte de Nisman procedía del arma encontrada junto a su cuerpo, que había sido entregada por Lagomarsino el día anterior.
Según las conclusiones provisionales, el colaborador fue el último en ver al fiscal con vida y el personal de guardia no revisó sus pertenencias, lo que se cuenta entre las múltiples fallas de seguridad detectadas por la investigación.