Internet, el “doctor” de los ciber-enfermos

“Dolor en el pecho, mareos, fatiga y sueño”… Estos síntomas son escritos por el capitalino Francisco Hernández, en un buscador de internet. De inmediato, aparece en el monitor de su computadora, un listado de páginas web con artículos sobre diferentes enfermedades.
Alarmado, Francisco se decide por leer un artículo referente al infarto y poco a poco va dándose cuenta de que presenta toda la sintomatología de tal afección. Minutos después escribe en el buscador: “tratamiento para prevenir infartos”. De esta manera, se las ingenia para adquirir unos fármacos que, según la web, pueden prevenir que sea víctima de este mal.

La Web se ha convertido en el “médico” de muchos cibernautas que buscan allí desde síntomas de enfermedades hasta medicamentos.
La Web se ha convertido en el “médico” de muchos cibernautas que buscan allí desde síntomas de enfermedades hasta medicamentos.

Al mes siguiente, con unas ronchas rojizas en su rostro, finalmente decide visitar al médico. Con vergüenza, admite que se auto medicó basándose en datos de internet. Y al ser sometido a una serie de exámenes descubre que ni siquiera corre riesgo de sufrir un infarto. El medicamento que ingirió le produjo una severa alergia facial y ahora le ha tocado gastar miles de lempiras en cremas e inyecciones.
“No tenía dinero y pensé en informarme, lo malo fue que compré medicinas sin consultar con un médico, nunca me imaginé que iba a ser alérgico”, dijo Francisco.
CONSUELO DE POBRES
La falta de dinero para suplir lo más básico, como lo es la alimentación, deja en evidencia que los servicios de salud se han convertido en un lujo. En los hospitales públicos no hay medicamentos y el paciente debe disponer de un día entero para lograr ser atendido.
Ante las pocas de opciones para resolver sus problemas de salud, muchos han hecho de la web su médico a domicilio.
Para el caso, abundan los foros en los que personas con los mismos síntomas y las mismas experiencias se comunican y se brindan consejos.
Una vez que han consultado en un buscador de internet, hay quienes acuden la farmacia para comprar fármacos.
Una vez que han consultado en un buscador de internet, hay quienes acuden la farmacia para comprar fármacos.

Alergias, todo tipo de dolores, métodos anticonceptivos, enfermedades de transmisión sexual, problemas respiratorios, fatiga crónica, trastornos del sueño, depresión, entre otros padecimientos, son consultados por miles de personas en internet.
UN RIESGO ENORME
En la web abundan las páginas de médicos que orientan al usuario, contestando sus preguntas, e indicándole qué tipo de exámenes podrían recetarle y a qué especialista recurrir.
Cabe destacar que en la mayoría de estas páginas web, los autores advierten que su contenido es meramente informativo y que, en ningún caso, debe sustituir a una consulta médica. Dicha recomendación, por supuesto, en muchas ocasiones es pasada por alto por los lectores.
La jefa del servicio de Neumología del Hospital Escuela, Suyapa Figueroa, advierte que “la auto medicación es una condición que pone en peligro la vida de los pacientes que consultan una página web y comienzan a tomar medicamentos en base a esto que ellos creen tener, entonces es una situación de mucho riesgo para los pacientes”.
Los doctores advierten sobre los peligros de auto medicarse, pues el paciente desconoce las dosis e interacción entre uno y otro fármaco.
Los doctores advierten sobre los peligros de auto medicarse, pues el paciente desconoce las dosis e interacción entre uno y otro fármaco.

La doctora Figueroa lamenta que “desafortunadamente, los pacientes toman esa decisión porque de repente no tienen los recursos para ir a una consulta, o la hacen a través de la web o de los programas radiales”, mecanismos que “deben servir para orientar a la población, más no para obtener una receta y resolver un problema”.
Uno de los factores que contribuye a confundir a los cibernautas es el hecho de que en la web aparezcan artículos de numerosas y muy diferentes enfermedades, pero con los mismos síntomas.
“Hay muchas patologías que tienen síntomas similares y ese es el papel del médico: establecer esos diagnósticos diferenciales para luego llegar a un método de diagnóstico que está indicado; el arte de la medicina está en el diagnóstico diferencial”, advierte Figueroa.
El desconocer qué efecto produce un fármaco cuando ya se está consumiendo otro, su formulación y los posibles efectos secundarios se convierte en una bomba de tiempo para el organismo.
“Hay unos fármacos que tienen un rango terapéutico muy corto, es decir, la dosis que tiene ese medicamento y la dosis tóxica son muy cercanas, muy cortas, entonces, estos fármacos son de empleo delicado; también algunos fármacos pueden potenciar efectos de otros”.
Los antiarrítmicos y anticoagulantes, entre otros medicamentos, figuran entre los de mayor riesgo si se auto medican.
Los antiarrítmicos y anticoagulantes, entre otros medicamentos, figuran entre los de mayor riesgo si se auto medican.

Los anti arrítmicos y anticoagulantes, entre otros medicamentos, figuran entre los de mayor riesgo si se auto medican, alerta la doctora.
¿SALUD O BELLEZA?
El eliminar la celulitis de las piernas y las manchas en la cara, lleva a muchas mujeres a comprar productos recetados y promocionados en cientos de páginas web. Igual, en su afán de lucir delgados, muchos hombres y mujeres se arriesgan a experimentar con tratamientos que descubren mientras navegan en internet.
“Por la falta de regulación hemos tenido la venta de estas sustancias que se utilizan para bajar de peso y hemos visto algunos efectos como fallas hepáticas en algunos pacientes”, expresa la entrevistada.
Para el caso, menciona que hace algunos años se comercializó en el país un producto llamado “Green Coffee”, y “vimos en esos pacientes que estaban consumiendo eso, insuficiencia hepática, vimos alteraciones en la conducta de estos pacientes, les desarrollaba ansiedad…”.
A veces, el efecto “rápido y eficaz” de ciertos productos obedece a dosis exageradas de ciertos componentes en algunos medicamentos, sin embargo, el paciente poco o nada sabe al respecto.
Los profesionales de la medicina advierten que es positivo informarse en páginas web, pero no sustituir dichas consultas por una visita al médico.
Los profesionales de la medicina advierten que es positivo informarse en páginas web, pero no sustituir dichas consultas por una visita al médico.

La automedicación, en el caso de las cremas, tanto para adelgazar como para aclarar la piel o eliminar manchas, en algunas “el riesgo es que pierda el dinero sin que obtenga ningún efecto, esos medicamentos pueden producirle abrasiones, hipersensibilidad en la piel y lesiones que después pueden llegar a ser difíciles de resolver”.
La doctora Figueroa recomienda a los hondureños no auto medicarse y, por el contrario, buscar al médico especialista indicado para tratarse sus enfermedades sin correr riesgos.
Leer artículos sobre salud en la web puede resultar sumamente valioso si el cibernauta lo hace únicamente con el fin de informarse. (CF)
DATOS
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la automedicación como una práctica que consiste en la selección y utilización de medicamentos por los individuos con el objetivo de tratar enfermedades o síntomas identificados por sí mismos. Un estudio de la Universidad Central de Ecuador indica que el 16.8 por ciento de los fármacos que se auto medican en América Latina lo conforman los analgésicos, un 7.4 los antibióticos y un 5.9 los antiinflamatorios.