¡Ojo! Peligro…

Todos los que viajamos en nuestros vehículos y hacemos uso de las carreteras del país, nos hemos percatado del serio problema que ocasionan los motoristas que conducen rastras, furgones grandes y pequeños, volquetas, buses grandes y medianos que transportan pasajeros. De acuerdo a la Ley de Tránsito, todos los motoristas de estas unidades en carreteras abiertas, están obligados a manejarlas estrictamente por el carril derecho; en el caso que uno de ellos decida rebasar a otro vehículo, con mucha precaución podrá hacerlo y entrar a la vía izquierda y una vez logrado su objetivo, en ese mismo instante debe retornar al carril derecho para permitirle el paso expedito a los vehículos pequeños. Este problema se da a diario en todas las carreteras abiertas e infinidad de veces dentro de las grandes ciudades también, ocasionando con su actitud irresponsable enormes congestionamientos que dañan ostensiblemente la economía del país. De acuerdo a la Ley de Tránsito todos los motoristas de carros pesados deben cumplir esa normativa y es natural que así sea porque el peso de la carga que generalmente llevan en sus unidades los obligan a ir despacio y si se posesionan de la vía que no les corresponde forzan a los vehículos pequeños que son rápidos, a ir detrás de ellos a su misma velocidad o a que les pasen por la derecha que no es lo correcto ni conveniente. Ojalá que la Dirección Nacional de Tránsito, tome cartas en el asunto y les notifique por todos los medios informativos del país, que eviten cometer esos errores. Aprovecho para pedirles a los que acostumbran a viajar despacio en sus turismos o pick ups cargados, que también usen el carril derecho en las carreteras o bulevares, para que no estorben a los que van rápido. Es bueno que usted sepa que si comete una infracción de tránsito, el policía le va hacer una esquela que vence en tres días, llévela dentro de ese término a la oficina de Tránsito indicada para que le den allí la orden de pago, con esa orden vaya a pagarla a cualquiera de los bancos de la localidad, luego regrese a reclamar su licencia. Sugerencia: ¡No le ofrezca mordida! al policía para que no le haga la esquela porque lo va a meter al mamo; pero si él se la pide a usted para no hacérsela ¡Mándelo a comer mamey! ¡Ojo!, peligro supremo.
René Durón Escoto
Comayagua, Comayagua