Colaboración internacional contra desastres

Por: Noé Pineda Portillo

Cuando hablamos de evitar o controlar los desastres naturales, las autoridades o los políticos, como dicen los chavos, “no les paran bola”, cuando es un deber, sobre todo del Estado como protector y proveedor de la ciudadanía de estos servicios, velar por estas situaciones imprevistas en la mayoría de los casos, pero que son causantes de muchas pérdidas de vidas y haciendas humanas.
Por eso hemos recibido con agrado la noticia que encontramos en el Boletín de Noticias de Taiwán de enero 2015, donde aparece la visita de delegados del Parlacen a Taiwán, donde el presidente Ma ofrece seguir apoyando los proyectos que  sobre desastres naturales atienda el  CEPREDENAC (Centro de Coordinación y  Prevención de Desastres Naturales para Centroamérica) y cuya representación llevaba el presidente del Parlacen, señor  Alejandro José Maldonado.
El presidente taiwanés manifestó que “en vista que el cambio climático y el calentamiento global se han convertido en un severo y apremiante desafío a que se enfrenta la comunidad internacional, la República de China (Taiwán) ha venido buscando activamente su ingreso a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC) y otras agencias especializadas de la ONU” y en ese sentido, agradeció el apoyo de Centroamérica.
El término desastre natural hace referencia a las enormes pérdidas materiales y vidas humanas, ocasionadas por eventos o fenómenos naturales como los terremotos, inundaciones, tsunamis  o huracanes, deslizamientos de tierras, deforestación, contaminación ambiental, incendios forestales, etc.
Los fenómenos naturales, como la lluvia, terremotos, huracanes o el viento, se convierten en desastre cuando superan un límite de normalidad, medido generalmente a través de un parámetro. Este varía dependiendo del tipo de fenómeno, pudiendo ser la Magnitud del Momento Sísmico (Mw), la escala de Richter para movimientos sísmicos, la escala Saphir Simpson para huracanes, etc. Algunos desastres son causados por la actividad humana, que alteran la normalidad del medio ambiente; tales como la contaminación del medio ambiente, la explotación errónea e irracional de los recursos naturales renovables como los bosques y el suelo no renovables como los minerales, la construcción de viviendas y edificaciones en zonas de alto riesgo. Los desastres no son naturales, los fenómenos si son naturales. Los desastres siempre se presentan por la acción del hombre en su entorno. Por ejemplo un huracán en la mitad del océano no es un desastre, a menos que pase allí un navío.
Por eso agradecemos la propuesta del presidente Ma de Taiwán, sobre todo hoy que a finales de este año 2015 se llevará a cabo la Gran Cumbre Internacional en París sobre el Cambio Climático Global, en la cual se tomarán en cuenta todos estos temas de importancia mundial y donde estarán los presidentes y jefes de Estado de todo el mundo.
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