Entre 10 y 12 lempiras piden de aumento al pasaje de los “amarillos”

El dirigente del transporte, Jorge Lanza, informó que en una asamblea de transportistas estos determinaron exigirle al gobierno un aumento al precio a la tarifa del transporte urbano, entre 10 y 12 lempiras.
Lanza explicó que a nivel de otras ciudades, la tarifa de los buses amarillos anda por los 10 lempiras, pero aquí en Tegucigalpa no ha pasado de los 4 lempiras; por lo tanto, este incremento andaría por los 10 y 12 lempiras, y entraría en vigencia a partir del 15 de enero.
El dirigente manifestó que desde hace 15 años no le aumentan al precio de la tarifa porque reciben los subsidios, que las autoridades en su momento les concedieron vía decreto legislativo, pero que ni este gobierno ni el anterior les han cumplido con el pago, desde hace cuatro años, obligándolos a ellos a asumir los costos.
Detalló que, “este es el único negocio que es regulado por el Estado a través de Insep, que es el ente regulador de ahí no hay otro, aquí todo sube, la Coca Cola, los cigarrillos y nadie dice ni hace nada, pero a nosotros los transportistas nos tienen como si fuéramos los millonarios que no tienen derecho a aumentar sus ingresos”.
Reconoció que, “si no fuera por el transporte ejecutivo, que ha levantado un poco los transportistas estaríamos en la ruina. Aunque los combustibles han bajado significativamente, pero no los repuestos ni los insumos”.
Los transportistas han propuesto realizar un estudio que indique los costos para que una unidad opere, pero el gobierno lo rechaza porque saldrían perdiendo, sostuvo.
El director tiene que salvaguardar los intereses de la población, y nosotros como transportistas lo respetamos a él, aquí de lo que se trata de ponerle soluciones al problema que arrastra el transporte.
“Todos prometen pagarnos los subsidios, pero no lo hacen y tampoco ofrecen soluciones”, dijo.
Apuntó, que “se viene diciendo desde que comenzó la delincuencia en los buses que se tomen estas medidas, que se haga esto o lo otro, pero aquí se duerme en los laureles todo. Yo les he puesto un ejemplo feo, si nos cae una gotera ponemos un pedazo de plástico y ya estuvo, después lo arreglo, como un calmante, y no para curar la enfermedad”.