Transportistas retan al gobierno y anuncia con rótulos aumento

Los usuarios de los buses amarillos de la capital reaccionaron sorprendidos, el pasado miércoles cuando vieron en cada unidad varios rótulos anunciando que a partir de mañana viernes 15 de enero tendrán que pagar nueve lempiras de pasaje.
“Por el incumplimiento de pagos a partir del 15 de enero cobraremos la tarifa de L 9”, reza el cartel pegado en la mayoría de unidades, anunciando a los capitalinos el incremento en la tarifa de ese servicio.
La exigencia de los empresarios del transporte es que el gobierno les haga efectivo los cuatro años de bono y cuatro meses de subsidio que reciben para que no apliquen la tarifa real, como sucede en otras ciudades.
En Tegucigalpa el precio del bus tradicional o amarillo es de cuatro lempiras por pasajero de lunes a sábado, mientras que el domingo es de 4.50, ya que ese día no reciben los beneficios económicos.
De darse, el aumento sería superior al cien por ciento, ya que, de acuerdo al anuncio, a partir de mañana, los usuarios tendrán que pagar nueve lempiras, es decir cinco lempiras más para poder transportarse a sus trabajos y hogares.
El dirigente del Transporte, Jorge Lanza, lamentó que no existe voluntad de diálogo por parte de los funcionarios de la Secretaría de Infraestructura y Servicios Públicos (Insep), ya que hasta la tarde de ayer no los había llamado al diálogo ni el ministro, Roberto Ordóñez, ni el titular de la Dirección General del Transporte (DGT), Yovanny Dubón.
Lanza indicó que hoy se reunirán con los directivos del Consejo Nacional de Transporte (CNT) y el Sindicato de Transporte Urbano (STU) en su sede de Comayagüela para afinar el nuevo cobro a los pasajeros.
Respecto a los rótulos, Lanza precisó que “es un anuncio que le hicimos a la población para que sepa lo que pagará debido a que hasta el momento el gobierno no ha mostrado voluntad de diálogo”.
“Hablemos de rebajas al combustible”
“Si vamos a hablar de tarifas también hablemos de rebajas en el precio de los combustibles que han surgido y que no se han trasladado a los usuarios”, demandó ayer el titular de la Secretaría de Infraestructura y Servicios Públicos (Insep), Roberto Ordóñez.

Las autoridades sancionarán a los dueños de las unidades que apliquen el aumento.
Las autoridades sancionarán a los dueños de las unidades que apliquen el aumento.

Así advirtió que “el gobierno ha sido bien claro al afirmar que no aprueba ningún aumento en las tarifas porque está la nueva Ley de Transporte Terrestre que establece que será un comité directivo que tomará decisiones en cuanto a la aprobación de tarifas en el transporte público y que no es por disposiciones unilaterales que puedan tomar los transportistas”.
Ordóñez aseguró que mantienen su posición abierta al diálogo con ese sector para seguir practicando el orden en el servicio de transporte urbano e interurbano y de carga, siempre en defensa de los pasajeros que a diario utilizan este medio para trasladarse a sus lugares de trabajo entre otros destinos.
Apuntó que “somos una nación de leyes y de orden en busca de un mejor país, por esa razón se han tomado medidas con aquellos transportistas que han promovido las últimas paralizaciones porque existe un reglamento y se tiene que cumplir”.
Sanciones
El titular de la Dirección General de Transporte (DGT) Yovanny Dubón, quien se reunió a principios de esta semana con los empresarios, advirtió que las unidades que cobren más de cuatro lempiras serán sancionadas de acuerdo a la ley.
Indicó que la única dependencia facultada para autorizar aumentos en las tarifas en los buses es la DGT, y no los empresarios de forma arbitraria, por lo cual la Fiscalía del Consumidor también estaría tomando acciones.
“Tengo instrucciones precisas del Presidente, Juan Orlando Hernández y el ministro de la Secretaría de Infraestructura y Servicios Públicos, Roberto Ordóñez, de no afectar a los usuarios”, apuntó Dubón.