Señalan policías de ultimar a un jornalero en velatorio

MACUELIZO, Santa Bárbara. Cuando se encontraba en el velatorio de un amigo, un jornalero fue ultimado el pasado domingo a manos de supuestos policías, en la aldea La Cumbre Palmichal de esta jurisdicción.

A eso de la 1:00 de la tarde, Henry Jony Caballero Lemus (25), se encontraba junto a sus padres y otros familiares en el velorio de uno de sus amigos, pero nunca imaginó que le quedaban pocos minutos de vida.

El joven junto a su parentela, se disponían a marcharse, pero los deudos del difunto les dijeron que comieran algo antes de irse, por lo que, les sirvieron unos tamales.

Todo parecía tranquilidad, pero de acuerdo a testigos de repente aparecieron tres patrullas policiales, cuyos efectivos se bajaron y sin dar explicaciones ingresaron a la vivienda.

Los testigos dijeron que al consultarle a los uniformados el porqué ingresaban bruscamente, éstos les respondieron que habían recibido una llamada telefónica en la que les reportaban que en esa casa había personas armadas, por lo que iban a realizar un cateo.

Sin embargo, no realizaron ninguna inspección, sino que según los asistentes al velatorio, los uniformados comenzaron a disparar a diestra y siniestra, por lo que, todos corrieron en diferente dirección en busca de un sitio seguro donde ponerse a salvo.

Fue en ese momento que uno de los presuntos efectivos disparó en contra de Caballero Lemus, cuando éste iba en veloz carrera.

El joven cayó desplomado sobre una calle, por lo que, de acuerdo a familiares, los mismos policías lo subieron a una patrulla y les manifestaron que lo trasladarían a un centro asistencial de la aldea de Sula.

“Cuando llegué a Sula, tenían a mi hijo en la paila de una patrulla ya muerto; les dije que habían hecho una gran grosería porque él no debía nada, pues llegaron al sitio equivocado, porque en la casa donde ocurrió el hecho nadie andaba armado. Ellos (los policías), solo se vieron uno con otro y agacharon la cabeza, sin decir ni una palabra”, dijo Víctor Manuel Caballero Castellanos, padre del infortunado.

El acongojado progenitor, detalló que no es la primera vez que algo similar ocurre, pues efectivos de Quimistán, Azacualpa y La Flecha, llegan a esa aldea a hacer de las suyas, pero por temor nadie los denuncia.

“Mi hijo no era ningún delincuente; me duele mucho que haya muerto de esa manera y más cuando sabemos que quienes le quitaron la vida fueron policías que se supone están para cuidarnos, no para hacernos daño, pero que Dios haga justicia y ojalá el gobierno haga algo para que esos policías no sigan perjudicando a inocentes”, recalcó Caballero Castellanos.