¿Vive o no el hijo de Evo Morales?

LA PAZ (AFP). En un nuevo capítulo de la novela boliviana del momento, el gobierno aseguró el martes que el hijo del presidente Evo Morales, y su detenida expareja, está muerto, desmintiendo a la familia de la madre, mientras la Defensoría del Pueblo condenó la exposición de la situación del menor.
El caso Evo-Gabriela mantiene en vilo a los bolivianos, tras una cadena de versiones, denuncias y contradenuncias con alcance político que están complicando la imagen del presidente.
«Estamos absolutamente convencidos que, lamentablemente, ese niño ha fallecido», afirmó el martes en una rueda de prensa el ministro de Defensa, Reymi Ferreira, quien ofició este martes de portavoz del mandatario, sin dar ningún dato para evidenciarlo.
«Conozco a ese niño, no ha muerto, lo he tenido en mis brazos», había aseverado el fin de semana la tía de Zapata, Pilar Guzmán, a medios locales, en medio de un polémica que ha golpeado la imagen del gobernante.
El ministro de Defensa también reveló que el presidente Morales solicitó a un juez del menor para que exija que en cinco días muestren al menor, salvaguardando la reserva y la privacidad.
«Se ha presentado un recurso ante el juez de la Niñez y Adolescencia que pide en un plazo de cinco días se pronuncie, en este caso la demandada o sus familiares, presentando al menor de edad», dijo Ferreira.
Entre tanto, la Defensoría del Pueblo de Bolivia deploró el manejo que actores públicos y la misma sociedad hicieron de la relación entre el presidente y su expareja, así como a las recurrentes menciones a menores y al trato que recibió Gabriela Zapata de parte de la opinión pública.
Tanto oficialistas y opositores han tratado de usar diferentes estrategias sobre el polémico caso -unos para atacar al presidente y otros para defenderlo- mientras que la situación política puso en segundo plano la situación de Zapata, principalmente como madre.