Diputados no pueden volver a equivocarse con la elección del Consejo de la Judicatura

La decisión de los miembros del Consejo de la Judicatura y de la Carrera Judicial, de renunciar a sus cargos, luego de salir a la luz pública los excesos cometidos en el ejercicio de los mismos, era predecible y lo que correspondía si se aspira a dar un giro de timón en tal importante organismo judicial, dijo Omar Rivera, coordinador de la Alianza por la Paz y la Justicia (APJ).
Rivera señaló que «no se admite dudas respecto a que el Congreso Nacional de la República, en su momento, cometió un error al seleccionar inadecuadamente a los que hoy han dimitido; quedó demostrado que no eran los idóneos y que en lugar de llegar a servir a la población, tomaron el atajo de caminar por la ruta del beneficio personal y el aprovechamiento propio».
«Lo peor que le podría pasar al Poder Judicial, es que los actuales parlamentarios le apuesten a repartirse el nuevo Consejo de la Judicatura, como si fuese un botín político y se olviden de privilegiar los méritos y la capacidad de los profesionales que sean considerados para ocupar tan importantes posiciones» manifestó el dirigente de sociedad civil.
El coordinador de la APJ señaló que «las diferentes bancadas del Congreso Nacional, deben hacer un mayúsculo esfuerzo para nombrar en estas posiciones a profesionales competentes, decentes e independientes, que lleguen a administrar con eficiencia y honestidad los recursos financieros, humanos y materiales del Poder Judicial».
Omar Rivera, recordó que desde diferentes plataformas ciudadanas se ha venido pidiendo una profunda reingeniería y una severa profilaxis en el Poder Judicial, «que solamente podrá realizarse si al frente de estos organismos cúpula se nombra a hombres y mujeres de probada capacidad y experiencia; para que esto se dé, se precisa de valientes decisiones y de una voluntad política traducida en hechos concretos».
Del mismo modo, reconoció que «estas primeras decisiones que ha tomado el presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Rolando Argueta, llenan de esperanza al pueblo hondureño que, influenciado por la desesperanza y hartazgo, ya no cree en nada, ni en nadie; ojalá, el nuevo liderazgo del más alto tribunal de justicia del país, continúe este proceso de depuración y despolitización, que es condición indispensable para impulsar cualquier proceso de reforma y fortalecimiento de los organismos judiciales del país».
Finalmente, el representante de esta red que ejecuta acciones de auditoría social e incidencia política ante el Poder Judicial, reflexionó que «Honduras, un territorio en el cual la impunidad reina, necesita cambios trascendentales en las diferentes instituciones que conforman el Sistema de Seguridad y Justicia del país, para combatir de forma expedita y efectiva la violencia, criminalidad, delincuencia y corrupción».