Tomás Zambrano: ‘No debemos apresurarnos a elegir’

De acuerdo al prosecretario del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, no habrá problema entre las cinco bancadas para aceptar las renuncias a los miembros del Consejo de la Judicatura que dimitieron el viernes anterior antes de ser sometidos al juicio político, impulsado por el diputado de la Unificación Democrática (UD), Edwin Pavón.
Este martes que se reúna el pleno del Congreso Nacional, lo más seguro es que dejen acéfalo el Consejo de la Judicatura y la Carrera Judicial, que era presidido por los abogados Teodoro Bonilla, Celino Aguilera, Francisco Quiroz, Julio Barahona y Líliam Maldonado, investigados por la Mesa Técnica de Verificación de Actuaciones en Administración de Persona, que confirmó el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Rolando Argueta, para verificar las actuaciones de los funcionarios.
El informe reveló los exorbitantes viáticos que se recetaban los funcionarios en sus viajes al exterior y al interior del país, asimismo los nombramientos de parientes en el Poder Judicial y los aumentos de sueldos a sus protegidos, durante seis meses, del 01 de enero al 31 de julio del 2015.
Argueta le dio protestad a la mesa para seguir investigando las actuaciones y también remitieron al Ministerio Público el primer informe. La fiscalía inició una investigación sobre los supuestos abusos de poder que se habrían dado en el Consejo de la Judicatura y la Carrera Judicial, desde su creación.
Mientras tanto, en el Congreso Nacional ya sonaba entre las butacas que la renuncia de los cinco “consejeros” era inminente. Fue el prosecretario, quien en conferencia ante la prensa el viernes en la tarde, anunció que los abogados renunciaron al cargo del Consejo de la Judicatura.
La negociación con el presidente de la Corte Suprema de Justicia permitió no solamente la renuncia de los cinco funcionarios, sino que estos vuelvan a los puestos que ocuparon antes de ser nombrados, y todos tienen cargos altos dentro del Poder Judicial.
La solicitud de juicio político no se conocerá en el Congreso Nacional, pero sí las renuncias que según Tomás Zambrano quien planteó que “como Congreso no debemos apresurarnos a elegir los sustitutos de manera inmediata, sino buscar cómo se fortalece el Poder Judicial. Lo importante es entablar un diálogo con la nueva Corte de Justicia y concluir en qué se ha fallado”.
Eso indica que de ser aceptadas las renuncias de los “consejeros”, no habrá sustituciones, pero esa decisión depende de las cinco bancadas, así como reformar la ley o derogarla para acabar con el Consejo de la Judicatura y la Carrera Judicial, creado para relevar de las decisiones administrativas al presidente de la Corte Suprema de Justicia.
Si los diputados deciden desaparecer el Consejo de la Judicatura y la Carrera Judicial entonces el actual presidente de la CSJ tendrá plenos poderes para nombrar, remover y trasladar personal. La reforma sería de carácter constitucional, que requiere la mayoría calificada y ratificación en segunda legislatura.
En torno a eventuales castigos penales para los aludidos funcionarios, Zambrano es del criterio que en ese campo no entra el Poder Legislativo, ya que le corresponde a otras instancias creadas para tal fin.
“Como Congreso nos corresponde leer las renuncias, aceptarlas y ver qué decisión vamos a tomar sobre el destino del nuevo Consejo de la Judicatura”, puntualizó el congresista.