Trump y Clinton confirman favoritismo al ganar primarias

WASHINGTON,(AFP) – El millonario empresario Donald Trump y la exsecretaria de Estado Hillary Clinton confirmaron el martes su condición de favoritos al vencer en las primarias republicanas y demócratas, respectivamente.
Entre los republicanos, Trump mantuvo su carrera aparentemente imparable hacia la nominación partidaria, el vencer categóricamente en Mississippi, donde según todos los sondeos dejaba lejos a su más próximo adversario, el senador ultraconservador Ted Cruz.
Apenas minutos después del cierre de los centros de votación en Mississippi, Trump publicó un breve mensaje en la red Twitter refiriéndose a su victoria: «Gracias, Mississippi».
Se trata de la 13º victoria del magnate en 21 primarias o caucus republicanos, a pesar de una abierta campaña de la dirigencia del partido contra sus aspiraciones presidenciales.
En tanto, los sondeos indicaban una victoria aplastante de Clinton sobre el senador Bernie Sanders, posiblemente con alrededor del 80% de los votos.

Estados Unidos vivió otra agitada jornada electoral que podría cambiar el panorama de la carrera por la Casa Blanca.
Estados Unidos vivió otra agitada jornada electoral que podría cambiar el panorama de la carrera por la Casa Blanca.

La victoria de Clinton era prevista en Mississippi por la influencia de una importante comunidad negra. En las primarias realizadas en los estados del sur de Estados Unidos hasta ahora Clinton había recibido hasta el 70% del voto de esa comunidad.
Apoyada en la bien aceitada maquinaria partidaria, Clinton parece encaminarse a una tranquila victoria en la interna demócrata sobre el senador Bernie Sanders.
Trump se impuso en las elecciones primarias del Partido Republicano celebradas en Michigan, llevándose así el estado más codiciado de la noche, según las proyecciones de los principales medios.
Trump consiguió de esta manera la mayoría de los 59 delegados en liza en ese estado, insignia del antiguo apogeo industrial del país venido a menos con la desindustrialización y donde las encuestas ya le vaticinaban una importante ventaja frente a sus rivales.
La victoria en Michigan era considerada imprescindible para el magnate neoyorquino si quería seguir apareciendo ante la opinión pública como el único aspirante con posibilidades reales de llegar a la convención del partido en julio con los 1.237 delegados necesarios para obtener la candidatura presidencial.
Trump lideraba el bando republicano con 384 delegados, seguido por Ted Cruz con 300, Marco Rubio con 151 y John Kasich con 37. Se requieren 1.237 delegados para ganar la nominación presidencial republicana.
Trump lideraba el bando republicano con 384 delegados, seguido por Ted Cruz con 300, Marco Rubio con 151 y John Kasich con 37. Se requieren 1.237 delegados para ganar la nominación presidencial republicana.

La gran sorpresa de la jornada del martes, sin embargo, fue el gobernador de Ohio, John Kasich, a quien los sondeos sitúan en tercer lugar en Mississippi y en un excelente segundo lugar en Michigan entre los republicanos.
En tanto, en los dos casos el senador Marco Rubio aparece con menos de 10% de los votos, un resultado desastroso para sus aspiraciones. Rubio ahora se juega su supervivencia en las primarias de Florida, la próxima semana.
«Pero vamos a vencer fácilmente esta elección, vamos a derrotar a Hillary Clinton», dijo Trump, desatando una ovación.
En su discurso, Trump incluso se burló de las resistencias que su candidatura encuentra en la dirección del partido, y hasta afirmó que a pesar de financiar su campaña con su propio dinero, está gastando una fracción que sus adversarios.