Familiares de un adolescente ruegan les entreguen restos

La desesperación de una familia crece cada día, ya que continúan a la espera que autoridades de Medicina Forense les hagan entrega del cadáver de un joven, que desde hace 10 meses se encuentra en esa institución.
Tras el hallazgo de Anthony Josué Espinal Ramírez (13), el 22 de mayo de 2015, en el río Chamelecón, específicamente los bordos de la colonia La Mesa de La Lima, Cortés, los forenses determinaron realizarle una prueba de ADN, ya que el cadáver estaba en completo estado de descomposición.
Sin embargo, el tiempo ha pasado y el cuerpo aún permanece en esa institución, por lo que familiares del infortunado llegan a la morgue cada tres días, para pedir una explicación del porqué no se los entregan.
“Al momento que lo hallamos lo identificamos, pero como estaba descompuesto dijeron que se debía hacer una prueba de ADN. Accedimos a que se le practicara y las muestras de sangre se entregaron el 29 de mayo, asegurando que se tardarían seis meses para tener el resultado; pasó más de ese tiempo y aún no nos dan una respuesta”, dijo una pariente del adolescente.
Añadió que, “cada vez que venimos nos dicen que los resultados están en Tegucigalpa, que no los han enviado a aquí (San Pedro Sula). Solo queremos que nos lo entreguen para poder sepultarlo, porque lo que están haciendo es jugar con nuestro dolor”.
El menor fue hallado flotando en el río Chamelecón, dos días después de haber desaparecido, tras haber salido de su casa de la colonia La Paz, ya que tenía una cita en la Sitraterco con una muchacha con quien aparentemente tenía una relación amorosa.
Según los familiares del infortunado, este conoció a la adolescente por medio de la red social Facebook, ya que estudiaban en diferentes centros educativos.
“Él dijo que iba a ver a la muchacha en la Casa de la Cultura (en La Lima) y que regresaría pronto. Aunque la mamá le insistió que no fuera, este le pidió que no se preocupara, porque solo iría un rato a platicar con ella, pero desde ese momento no volvimos a saber de él. Después vimos los mensajes que la novia le había mandado a través de Facebook y en unos le decía que no comentara con nadie hacía dónde se dirigía”, recordó la acongojada pariente.