Trump y Clinton marchan firmes hacia la candidatura

WASHINGTON (EFE). Tras sus victorias en las elecciones primarias del martes, el republicano Donald Trump y la demócrata Hillary Clinton marchan hacia la candidatura a la Presidencia de Estados Unidos con paso firme, pero a un ritmo muy diferente.
El magnate inmobiliario, repudiado por la dirección de su partido por su discurso xenófobo, ultranacionalista y provocador, se impuso en cuatro de los cinco estados en liza (Misuri, Florida, Illinois y Carolina del Norte).
La única decepción de la jornada para el empresario fue la derrota en Ohio, donde venció el gobernador de ese Estado, John Kasich, si bien las encuestas ya dejaban entrever ese resultado.
Trump acumula 661 delegados conquistados desde que comenzó el proceso de elecciones primarias y caucus (asambleas populares) el pasado 1 de febrero, algo más de la mitad de los 1,237 necesarios para alcanzar la candidatura presidencial.
Muy a la zaga van el senador por Texas Ted Cruz y Kasich, sus dos únicos adversarios tras la retirada del senador Marco Rubio por el batacazo electoral del martes en su Estado de Florida, quienes cuentan con 406 y 142 delegados, respectivamente.
Más sosegada se presenta la contienda demócrata, donde Hillary Clinton asestó un contundente revés a su contrincante, el senador autoproclamado socialista democrático Bernie Sanders, a quien venció en los cinco estados que acudieron a las urnas.
La exsecretaria de Estado, preferida del aparato de su partido para optar a la Casa Blanca, ha recabado ya 1,132 delegados de los 2,383 necesarios para conseguir la nominación presidencial, frente a los 844 de Sanders, que propugna una «revolución» política.
Además, la exprimera dama cuenta con el respaldo de 467 «superdelegados» (cargos electos que tienen libertad de voto en la Convención Nacional Demócrata de julio en Filadelfia), en tanto que el senador solo ha recibido el apoyo de 26.
Salvo sorpresa mayúscula o un imprevisto inimaginable, Clinton lleva camino de convertirse en la primera mujer en la historia de Estados Unidos en alzarse con la candidatura presidencial de un gran partido.