Listas las palmas para recibir al “Señor”

Decenas de hondureños se apostaron ya en las afueras de los templos religiosos para comenzar a vender los ramos o palmas de olivo que serán usadas en la celebración del domingo de ramos por parte de los fieles católicos que conmemorarán la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.
En la capital, la tradición permanece intacta, cada viernes antes de comenzar la Semana Santa, familias enteras se apostan en las gradas de la Catedral Metropolitana para vender los palmitos, mientras que el fresco aroma a olivo se extendía en los alrededores de la iglesia.
Los ramos son vendidos de cinco hasta 15 lempiras, precio módico, considerando el esfuerzo que deben hacer los comerciantes, puesto que provienen de municipios como Sabanagrande, Alubarén, Reitoca, La Venta y La Libertad en Francisco Morazán y se quedan a pernoctar en las afueras de la iglesia.
La Biblia dice en el libro de Marcos en sus versículos 11:8-10 que “y muchos tendieron sus mantos en el camino, y otros tendieron ramas que habían cortado de los campos”. Es a raíz de las escrituras que año con año la feligresía Católica recuerda la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén.
La liturgia de Ramos será llevada a cabo en la Catedral a las 7:00 de la mañana del próximo domingo para después dar pie a todas las actividades de la iglesia Católica, como el vía crucis que se realizará en el centro de la ciudad y recorrerá las alfombras que serán elaboradas por fieles católicos.
Los ramos son bendecidos por los sacerdotes y posteriormente las familias los colocan como un recuerdo en sus hogares. Otros ramitos son quemados para producir la ceniza que se utilizarán el miércoles de ceniza del próximo año.