Iglesia Católica pide convertirse a Cristo

Cientos de feligreses católicos festejaron a lo grande el Domingo de Ramos, en la catedral San Pedro Apóstol, donde el obispo Ángel Garachana les invitó a convertirse a Jesucristo para superar tanta mentira, violencia y corrupción que le hace daño al país.
“Esta semana tenemos que aprovecharla para convertirnos en Jesucristo; es decir, tener un comportamiento con los demás que sea justo, caritativo, bondadoso y misericordioso, superando así lo que nos hace tanto daño, que es la violencia, mentira y la corrupción”.
Recordó que la procesión de ramos y la misa que se realiza en la iglesia de San Pedro Sula, siempre es una gran fiesta, ya que asisten fieles que sienten en el corazón la fe en Dios y lo proclaman.
Refirió que “ellos quieren seguir e imitar su ejemplo de entrega y amor hasta dar la vida; es increíble la cantidad de personas que viene y que desea que yo le bendiga y me abraza, por lo que esa es señal, no tanto del cariño que me tienen, sino a la iglesia y a Jesús”.
Reiteró que estas fechas son un momento especial que todos deben vivir en las cosas de Dios.

Como de costumbre, cientos de católicos participaron en la procesión.
Como de costumbre, cientos de católicos participaron en la procesión.

“Por algo la llamamos Semana Santa, pues es precisamente por esos misterios de la pasión, muerte y resurrección del Señor, que la celebramos, por lo que no hay otra cosa mejor que pasarla en las cosas de Él”.
Les dijo que “no se les olvide que la fe es un regalo de Dios; es un don que con nada se puede comprar, pues no tiene precio y es lo mejor”.
Agregó que para la Semana Mayor, es cierto que hay que transmitir un mensaje de prudencia en el manejo, de moderación en la bebida y comida, “pero esta no tiene otro nombre que Jesucristo, quien fue crucificado y resucitado”.
Amplió que ese “es un mensaje de Él y que todos debemos vivir, para que nuestro pensamiento, sentimiento, voluntad y afecto estén adheridos a Dios, con la idea de tener una relación de amor, servicio, justicia, respeto y defensa de la vida”.
Los devotos realizaron una procesión desde el Instituto María Auxiliadora hasta la catedral, donde Garachana bendijo con agua bendita los ramos.