Triste adiós al escritor folclórico “Teofilito”

CHOLOMA, Cortés. Familiares, amigos y allegados dieron el último adiós al campesino y escritor hondureño, Teófilo Trejo (75), quien murió el sábado anterior al ser atropellado por una motocicleta, en esta ciudad.
Su esposa, Blanca Arias, con quien procreó 10 hijos, de los cuales aún viven cinco, recordó que el último libro que escribió “Teofilito”, como cariñosamente le decían, fue La Gran Conclusión; Mundo Libre o Muerte.
En este, el autodidacta, que vivía en la aldea Quebrada Seca, pone a pensar al lector sobre sus creencias, pues contiene conceptos espirituales, sociales, ambientales y políticos, basados en la teoría de la antropología.
Comentó que hace unos meses había iniciado otro, pero como se sentía cansado lo dejó a medio camino, aunque dijo que su idea, como siempre, era terminarlo.
Agregó que su pareja era una persona de admirar, pues las cosas que aprendió las hizo por la universidad de la vida, como él mismo dice en el libro.
El reconocido autor y líder de campesinado era conocido por sus famosos escritos como “Las Perras de Teofilito” o “Las Perras más Perras de Teofilito”, entre otros.

En su último libro, Teófilo Trejo dejó un mensaje de libertad para la humanidad.
En su último libro, Teófilo Trejo dejó un mensaje de libertad para la humanidad.

Teófilo fue el primer secretario general de la Central Nacional de Trabajadores del Campo (CNTC) y actualmente era el Secretario General Adjunto de esa organización.
Falleció el pasado sábado, a causa de politraumatismo, provocado por una “moto” que se lo llevó de encuentro, mientras cruzaba una de las calles de esta ciudad.
En un principio se dijo que había sido un carro el que atropelló al escritor, pero esa versión fue descartada por los allegados a “Teofilito”, pues comentaron que llegaron a la escena y a quien encontraron lastimado fue a él y al conductor de la motocicleta que había provocado el accidente.
Trejo fue trasladado al Hospital Mario Catarino Rivas de San Pedro Sula, donde unas horas más tarde expiró, mientras que al conductor de la motocicleta lo llevaron a una clínica privada, donde dijeron que desconocen si le dieron o no el alta.
El escritor hondureño fue sepultado en medio del dolor de sus parientes, amigos y allegados, en el cementerio del barrio El Chaparro, donde descansan los restos de sus hijos y otros familiares.