Rousseff negocia con otros partidos

BRASILIA (EFE). La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, amenazada por un juicio político, comenzó a mover piezas ayer para retener a algunos de los seis ministros del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PDMB), que ha roto con el Gobierno, al tiempo que abrió negociaciones con otras formaciones.
Su primer movimiento fue conceder «créditos extraordinarios» para seis ministerios, entre los que están los de Agricultura y Ciencia y Tecnología, controlados por el PMDB y cuyos titulares, Katia Abreu y Celso Pansera, dieron a entender que pudieran no acatar la decisión del partido, que implica entregar los cargos antes del 12 de abril.
El PMDB ocupa también las carteras de Minas y Energía, Salud, Puertos y Aviación Civil, pero en esos casos los ministros se han mostrado más dispuestos a renunciar en los próximos días.
Para cubrir las vacantes que dejará el PMDB, el Gobierno comenzó a negociar ayer con otras formaciones y especialmente con el Partido Progresista (PP), que representa la tercera minoría en la Cámara de Diputados, con 51 de los 513 escaños.
De los 31 ministerios del Gobierno, el PP solo ocupa la cartera de Integración Nacional y siempre ha reclamado mayor participación en el gabinete, que podría obtener con la salida del PMDB.
Sin embargo, en el PP también existen corrientes que presionan por seguir al PMDB y abandonar el Gobierno, lo que fue discutido hoy durante una reunión de la dirección de ese partido.
«No hay una decisión. Hay parlamentarios en contra (de romper) y otros a favor», declaró tras esa reunión el jefe del grupo del PP en la Cámara Baja, Aguinaldo Ribeiro, quien dijo que el PP definirá el asunto el 12 de abril, el mismo día que se sabrá qué ministros del PMDB seguirán en el Gobierno.
Rousseff, por su parte, volvió a subir el tono y convirtió una ceremonia sobre planes de viviendas populares en un acto político, en el que recibió el respaldo de diversos movimientos sociales e insistió en que está en curso un «golpe» para derrocarla.