EE UU dividida sobre destino de millones de indocumentados

WASHINGTON (AFP). El destino de la mitad de los 11 millones de indocumentados en Estados Unidos quedó marcado por la incertidumbre el lunes, cuando la Corte Suprema se mostró dividida sobre un plan del presidente Barack Obama para postergar su deportación.

Los ocho magistrados evaluaron la validez de un conjunto de medidas ejecutivas de Obama, que preveían la regularización temporal y la entrega de permisos de trabajos a inmigrantes clandestinos.

Si no llegan a una decisión, prevista para finales de junio, el bloqueo del plan decidido por un tribunal menor seguiría vigente. Un duro revés para Obama a siete meses de dejar la Casa Blanca.

Los jueces conservadores John Roberts y Anthony Kennedy, cuyos votos son críticos en el caso, chocaron repetidas veces con el representante del gobierno de Obama durante la audiencia, extendida a 90 minutos por lo contencioso del asunto.

Paralizado por un Congreso hostil a una prometida reforma migratoria, Obama anunció una serie de decretos a finales de 2014.

Una iniciativa, DAPA, blindaría de la deportación a indocumentados que viven en Estados Unidos desde 2010 y tienen hijos ciudadanos estadounidenses. Otra amplía un programa de alivio para inmigrantes que llegaron al país como niños.

Pero 26 estados, casi todos de mayoría republicana, se negaron a implementar las medidas, y un tribunal de apelaciones las bloqueó.

Los cuatro magistrados de tendencia liberal parecían defender el plan de Obama y recordaron acciones similares de sus predecesores.

Pero los detractores del presidente lo acusan de haber excedido sus atribuciones, una opinión que pareció ser correspondida por los jueces conservadores en la Corte Suprema.

«Es como si el presidente estuviera definiendo la política y el Congreso ejecutándola (…) Eso está al revés», dijo Kennedy.

El debate, dentro de la cavernosa sala de mármol, transcurrió ajeno a la algarabía de los manifestantes apostados ante las escalinatas de la Corte Suprema.