En Honduras siete mil balas de escenas del crimen se analizan al año

Un promedio de 5,000 armas, más de 7,000 balas y casi 10,000 casquillos son recolectados cada año en escenas de crimen y autopsias, y posteriormente analizadas por los Laboratorios de Balística del Centro de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Honduras.
Dichas piezas son parte de las evidencias de unos 6,000 casos en investigación del Ministerio Público (MP) a nivel nacional.
El arma más usada para matar en Honduras sigue siendo la pistola calibre nueve milímetros, pero en la actualidad se ha detectado un fenómeno y es que cada día aparecen en escenas de crímenes y decomisos más armas de grueso calibre, con características altamente destructivas y explosivas.
Estos instrumentos de muerte hoy son sujeto de investigaciones en crímenes de alto impacto y homicidios múltiples (masacres), revelaron a LA TRIBUNA los entes de seguridad y justicia del país.
El uso de la ciencia con la tecnología es lo que ha permitido el rastreo de este tipo de armas, que han participado no solo en un hecho delictivo o consumado homicidio, sino en varios, puntos de los departamentos de Francisco Morazán, Atlántida y Cortés, en donde se ha reportado mayor incidencia de muertes violentas.
Es así que los calibres de mayor participación en los homicidios de todo tipo son nueve milímetros, 38, el 40 y el 5.56 por 45 milímetros, así como el 7.62 por 39 milímetros, que es el proyectil que utiliza el AK-47 y que se suma a las armas comúnmente involucradas en masacres y sicariato. Figuran también los fusiles como M-16, AR-15, ametralladoras y similares, comercializados únicamente para uso policial y militar.

Son cientos de evidencias las que se analizan anualmente en los laboratorios de balística forense, para que los fiscales logren el apoyo científico en sus casos.
Son cientos de evidencias las que se analizan anualmente en los laboratorios de balística forense, para que los fiscales logren el apoyo científico en sus casos.

Si se tiene evidencia de un crimen y sospechas de un arma en particular, simplemente se solicita al laboratorio balístico forense que compare los indicios con esa arma o con un caso en particular, y el examen microscópico es suficiente para tener una conclusión y poder emitir un dictamen, explicaron a LA TRIBUNA expertos en el área.
Otras de las acciones tienen que ver con conocimientos científicos-técnicos, desde el momento en que se realiza una autopsia y se extraen balas o elementos balísticos de los cuerpos.
En su mayoría, los cadáveres que ingresan a la morgue se reciben con varias perforaciones de armas, por lo que se realiza un proceso de preservación de evidencias y el cuidado de las mismas.
A esto se suma el uso de la tecnología, que ha sido obtenida como parte de donaciones de agencias de cooperación internacional como Usaid, Canadá, Comité Internacional de la Cruz Roja, entre otros, informaron autoridades de Medicina Forense.
SISTEMA IBIS
El Sistema Integrado de Identificación Balística (IBIS por sus siglas en inglés) es una de las herramientas tecnológicas más utilizadas por los peritos balísticos forenses, la utilidad del mismo se da cuando no se tiene ninguna sospecha de que un caso investigativo está relacionado con otro.
El IBIS es capaz de comparar no solo un caso contra otro, sino contra todos los crímenes que se cometieron en el pasado y que fueron registrados en su base de datos, ya sea en el año de la comisión del delito o en años anteriores.
Se puede, incluso, comparar con el registro de armas, es decir, armas con las que no se había cometido delitos, pero que se registraron al momento de emitir una licencia de portación.
La comprobación científica y rastreo tecnológico en manos de expertos en balística y forense ha permitido la solución de varios casos emblemáticos.
La comprobación científica y rastreo tecnológico en manos de expertos en balística y forense ha permitido la solución de varios casos emblemáticos.

El sistema de rastreo en Honduras funciona de manera compartida entre el Ministerio Público y la Policía Nacional; estos últimos se encargan de registrar las armas legales en una base de datos en donde comprueban también que las armas que decomisan en operativos o allanamientos fueron habilitadas con los permisos legales correspondientes.
Por parte, el MP, específicamente Medicina Forense, realiza el otro extremo del trabajo, que corresponde a las armas ilegales que ingresan por cada caso sujeto a investigación.
Tal es la carga laboral, que a la fecha se han analizado 3,700 balas y 4,000 casquillos de casi 1,000 escenas del crimen. De los análisis comparativos en los sistemas IBIS, los peritos forenses han logrado obtener 498 “hits”, superando el doble al obtenido en el período 2015-2016.
Los usuarios autorizados pueden recibir resultados de los rastreos de las armas de fuego por un sitio web específico, buscar una base de datos de todos los rastreos de armas de fuego enviados a una agencia individual y efectuar funciones analíticas, según explica el sitio E-trace en línea.
Gracias a los nuevos sistemas digitales, en los últimos años se ha logrado rastrear las armas de unas 800 escenas del crimen, en conjunto con el Registro Nacional de Armas, pero la demanda sigue siendo alta.
Tal es el caso, que con el Sistema de Rastreo Electrónico E-trace se rastrearon 4,787 armas mediante esta tecnología que usa una base de datos en internet, que les permite a las agencias del orden público participantes enviarle solicitudes de búsqueda de rastreo de armas de fuego al Centro Nacional de Rastreo (NTC por sus siglas en inglés) de ATF (Agencia Federal de Seguridad de Estados Unidos, Departamento de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos por sus siglas en inglés).
INCAUTACIONES VARÍAN
LA TRIBUNA consultó al subcomisionado Luis Osabas, portavoz de la Secretaría de Seguridad, sobre el procedimiento que realizan los investigadores policiales al momento de recoger armas como evidencias en escenas de crímenes y la custodia que siguen las mismas, a lo que explicó que “las incautaciones varían según el caso”.
Investigadores balísticos urgieron mejoras en el Registro Nacional de Armas, especialmente en la digitalización de datos, para permitir comprobaciones.
Investigadores balísticos urgieron mejoras en el Registro Nacional de Armas, especialmente en la digitalización de datos, para permitir comprobaciones.

“Por ejemplo, hay casos en que se le despoja de un arma a una persona, ya sea por operativo policial o porque aun teniendo permiso de portación de armas, comete una infracción a la ley de explotación de armas de fuego, comete un delito quizás por portarla en lugares públicos, que es una falta penada, o la porta de manera visible; también por hacer disparos al aire, por mencionar algunas causas de este tipo”, explicó.
Sin embargo, ¿por qué se incautan o decomisan armas de tipo comercial? Osabas señala que esto se hace cuando las personas las portan sin que hasta el momento hayan tramitado el permiso, no lo porten ante la solicitud del mismo, o el permiso no corresponde a un arma de circulación legal; sino ilegal (no de venta comercial en el país).
“Estas quedan en poder de la Policía Nacional, y si además esta arma ha participado en algún delito, se remite a la Fiscalía y ahí determinan lo que hacen con el arma”.
Añadió que “si el arma es de tipo ilegal, se sigue un protocolo de destrucción de armas con un equipo donado de la embajada de los Estados Unidos (…) es un proceso en el que participan varios entes”.
Respecto a la funcionalidad del Sistema Integrado de Identificación Balística (IBIS por sus siglas en inglés) que comparten con el MP y cuyo servidor está en la Policía Nacional, explicó que sí es utilizado por parte de esta dependencia y es manejado por técnicos capacitados que hacen el registro de las armas.
UN MILLÓN DE ARMAS ILEGALES
Según cifras oficiales, en Honduras circula al menos un millón de armas ilegales o no registradas. En promedio, se cometen entre 14 y 16 muertes violentas, según estadísticas del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV/UNAH), que analiza las cifras de muertes que obtienen de la Dirección de Medicina Forense y Policía Nacional, estos atribuyen los crímenes a pandillas y grupos del crimen organizado y el narcotráfico, en su mayoría.
DATOS
Pese a las deficiencias del registro balístico en el país, los peritos han logrado detectar mediante el sistema IBIS, que una sola arma ha participado en uno, dos, diez y hasta en 15 homicidios, permitiendo al investigador indagar si el portador ha cometido esa serie de hechos criminales.