Una Ley de Colaboración Eficaz para Honduras

Por Juan Jiménez Mayor*

En días pasados la MACCIH anunció la presentación al Poder Ejecutivo de la iniciativa de Ley de Colaboración Eficaz. Una herramienta de combate al crimen organizado y la corrupción que proponemos conjuntamente con el Ministerio Público y que esperamos sea prontamente girada al Congreso Nacional para su estudio, debate y aprobación. La iniciativa fue efectuada cumpliendo el procedimiento establecido en el convenio que da nacimiento a nuestra Misión.
Quizás para muchos se trata de un proyecto de ley muy técnico y difícil de comprender. Algunos refieren que es una iniciativa para reducir penas; es más que eso. Veamos en lenguaje sencillo de qué se trata.
Es una propuesta para desarticular bandas criminales. Busca penetrar a las organizaciones para, desde adentro, conocer cómo operan, quiénes la conforman, dónde están sus ganancias criminales, quiénes han sido o son sus víctimas y quiénes los protegen. El fin mayor es ese: combatirlas y lograr que no operen más, encerrando y condenando a sus integrantes y quitándoles su fuente de poder, el dinero y demás bienes obtenidos por su ilícita actividad.
Funciona para todo fenómeno criminal, como narcotráfico, lavado de activos, extorsión, terrorismo, trata de personas, tráfico de armas, entre otros delitos de alto impacto social que se contempla en la propuesta. También para corrupción y esa será una gran novedad, pues se trata de incorporar a la corrupción como un fenómeno complejo de criminalidad organizada.
La experiencia nos dice que debemos enfrentar al crimen con armas nuevas y de mayor eficacia. No podemos operar solo con investigaciones complejas que a veces exceden las capacidades de investigadores y fiscalías ordinarias. Necesitamos, además, herramientas que permitan obtener las pruebas necesarias para incriminar a quienes permanecen en las sombras. No olvidemos que los casos de corrupción se producen en espacios secretos y son, por eso mismo, muy difíciles de probar. Se hace así imprescindible la colaboración o delación de quienes integran las redes criminales.
Honduras incorporó la colaboración eficaz en su legislación en la reforma al artículo 79 del Código Penal. Pero no es suficiente, pues lo enfoca solo a un tipo penal (Asociación Ilícita para Delinquir) y solo cuando la persona está condenada, lo que quita un elemento central en el combate al crimen que es la oportunidad. Si el imputado una vez que es detenido colabora con la justicia delatando a sus cómplices y jefes, se logrará cortar la impunidad y, además, que no se cometan más crímenes; se recuperarán también los bienes o ganancias ilícitas. Por todo ello, esta es, en el fondo, la herramienta más eficaz de lucha contra el crimen, lo que aportará a mejorar la seguridad, paz y tranquilidad al país.
La experiencia comparada nos informa que la colaboración eficaz ha tenido un papel fundamental en la lucha contra el crimen. Incorporar un sistema de delaciones contra la criminalidad organizada funcionó en el proceso “Manos Limpias” en Italia, a cuya cabeza estuvo el juez Falconi. Funciona en Guatemala, en donde la Fiscalía y la CICIG están dando duros golpes. Operó en Perú, el primer país de América Latina en enfrentar un fenómeno de gran corrupción y que utilizó la colaboración eficaz como instrumento para descubrir la dimensión de la estructura criminal de Fujimori-Montesinos. Viene funcionando para el caso Lava Jato en Brasil, probablemente el caso de corrupción más grande descubierto hasta hoy y que, sin la delación que hoy realizan personajes del mundo empresarial y político, sería imposible conocer a los corruptos que han recibido dinero en toda Latinoamérica.
No basta la simple delación. La propuesta que está en manos del gobierno de Honduras, plantea que las personas aporten pruebas concretas. Se requiere corroborar las afirmaciones y que se establezca un manto de protección para los colaboradores y sus familias, cuyas identidades no podrán ser reveladas, siendo el juez finalmente quien deberá homologar los convenios de colaboración que asuscriba el fiscal.
A la nueva arquitectura de un sistema de justicia especial en materia de combate a la corrupción ya creada en el país con jueces de competencia nacional y con fiscales de una unidad especial que trabajarán con la MACCIH bajo el concepto de equipos integrados de investigación y persecución penal, se deben incorporar también nuevas herramientas que permitan combatir el crimen. La Ley de Colaboración Eficaz es la primera que proponemos y les aseguramos que será la más importante de todas.
*Representante del Secretario General
de la OEA y vocero de la MACCIH.