Más de 80 familias serán desalojadas de zona protegida en Marcovia

A la intemperie podrían quedar más de 80 familias de la comunidad de Guapinol en Marcovia, Choluteca ya que hace un mes se han tomado terrenos del Estado ante la carencia de dinero para comprar un lote propio.
Los grupos familiares llegaron a posesionarse de espacios de tierra y para construir sus covachas algunos han tenido que cortar el mangle, sirviéndoles al mismo tiempo para construir sus albergues.
Las tomas se han hecho en dos sitios siempre en el área protegida por el Instituto de Conservación Forestal (ICF) y que son monitoreadas por organismos internacionales para que las zonas no sean afectadas por personas ni empresas camaroneras.
Las familias que se han apoderado de las tierras, pero que ya están advertidas por autoridades del Ministerio Público (MP) que serán desalojadas, manifestaron que “se saldrán del lugar siempre y cuando les den una alternativa dónde vivir y cerca del mar, ya que se dedican a la pesca y no a la agricultura”.
La delegada regional del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh), abogada Liliam Rodríguez, llegó al lugar de los hechos, ya que el asentamiento humano tiene un mes en la zona, lamentando que representantes de la Fiscalía Especial del Medio Ambiente del Ministerio Público y de la Procuraduría General de la República (PGR), no hayan llegado al lugar.
“Nos preocupa que hayan 204 niños que están con sus padres en estos asentamientos que serán desalojados. Nos preocupa como Conadeh esta situación, ya que no hay un lugar previo dónde alojar a estas familias que serán desalojadas”, advirtió.
MAREA LAS INUNDA

La delegada del Conadeh, Liliam Rodríguez, se reunió con las familias que han construido sus covachas en la zona protegida por el ICF.

Asimismo, informó que en uno de los dos sitios de asentamiento humano no reúne las necesidades de seguridad, ya que al subir la marea del mar en la zona del mangle, se inunda las casas que están haciendo, quedando un “lodillo” en el suelo.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Pescadores Artesanales del Golfo de Fonseca (Apagolf), Moisés Osorto, manifestó que “los compañeros pescadores no tienen viviendas y anteriormente alquilaban, otros cuidaban y otros vivían con sus parientes, por lo que decidieron construir en terrenos del Estado”.
Osorto dijo que ahora esas familias son señaladas por el MP y la PGR de estar destruyendo el manglar en la zona protegida, pero que “a las empresas camaroneras que han destruido el mangle y están en área protegidas no les han dicho nada”.
Mientras, la señora Yamileth López, madre de dos hijos, dijo que a través del regidor nacionalista Agustín García, le hicieron llegar una nota al titular del Congreso Nacional (CN), Mauricio Oliva, para que les ayude en la tenencia de tierra y construir sus casas.
López indicó que muchas familias que decidieron construir casas en la zona, es porque antes cuidaban viviendas a personas que están viviendo en Estados Unidos, pero que estos ya regresan deportados por el gobierno de Donald Trump y les pidieron que ahora buscasen dónde vivir.